miércoles, 17 de agosto de 2011

El Diálogo 3ª. Parte: La Escucha de los Líderes Políticos:

Liderazgo político moderno

En la entrada anterior—El Diálogo 2da. Parte: Reconocimiento del Otro—mencioné la necesidad de dar prioridad a la escucha del otro con una actitud empática que en definitiva nos lleva a vestir sus zapatos.
El diálogo tiene, por otra parte, sus tiempos y su oportunidad, y requiere el manejo del contexto apropiado para ello, con la consideración de la emocionalidad y la actitud de ese otro con el que debemos interactuar.
Una escucha adecuada nos puede ayudar a recibir las alarmas y a ver las señales que nos indican que el diálogo no puede ser diferido o manipulado, puesto que las circunstancias pueden desbordarse de tal forma que la violencia y la irracionalidad se hagan cargo de todo.
Hice mención al diálogo desde la perspectiva del político, principalmente porque vivimos en una época en que se está produciendo una creciente desconfianza en el liderazgo político en todo el planeta. En este sentido me resulta muy acertado el análisis que realiza José Rafael Revenga en su blog acerca del tema “LOS LÍDERES MUNDIALES DEGRADADOS: de AAA a CC” ( acceder así: http://abra360.blogspot.com/ ).
En mi caso, me han llamado fuertemente la atención los recientes disturbios ocurridos en Inglaterra, los cuales se parecen mucho a los que ocurrieron en Los Ángeles, California, en 1992. En esta ocasión, el detonante fue la decisión judicial absolutoria de cuatro oficiales de la policía de esa ciudad, que habían sido filmados por un aficionado cuando golpeaban a Rodney King, quien estaba en el suelo sin hacer resistencia. Esto produjo protestas, pillaje, incendios y saqueos en el East Side de esa ciudad—zona principalmente habitada por personas de bajos recursos económicos—con un estimado aproximado de 50 muertos.
Sin ir tan lejos en el tiempo, el suceso que dio origen a las protestas en Túnez fue protagonizado por un vendedor ambulante que se prendió fuego con gasolina frente a la alcaldía de la ciudad, en protesta por una actuación policial que terminó con la destrucción de su puesto de venta y la mercancía que este joven comerciaba.
Ahora, en el barrio de Tottenham de la ciudad de Londres, es el fulminante la muerte de un manifestante por el disparo de un policía. En este caso, surgieron “pruebas” que contradijeron la versión oficial de que la víctima estaba armada, y esto llevó también al saqueo e incendio de edificaciones en una zona en la que habitan mayoritariamente inmigrantes de bajos recursos económicos.
El parecido de los tres casos en muy grande: 1.- Sucedieron en zonas de personas de bajos recursos económicos y con graves problemas sociales; 2.- Hubo una actuación de la autoridad que fue considerada por esas colectividades como un atropello grave e injusto; 3.- La difusión reiterada de todos los acontecimientos a través de medios comunicación masiva, en el primer caso por la televisión y en los demás por los medios más modernos de la internet, los celulares, las redes sociales, etc; y,  4.- La inexistente escucha y actuación preventiva de las autoridades.
Lo que estoy señalando no tiene como objetivo justificar la actuación de esas colectividades, de una manera desproporcionada y desbocada, frente a una actuación de las autoridades considerada injusta.
En estas circunstancias, si bien existe un colectivo que protesta frente a una posible injusticia, las bandas de delincuentes aprovechan, al desbordarse la situación, para apropiarse de todo lo ajeno y desatar todos sus instintos salvajes, para destruir mayormente propiedades de personas inocentes de los hechos que provocaron la protesta. Cuando se verifica los hechos, resulta que los sitios más saqueados son las licorerías, las ventas de equipos eléctricos y electrónicos, los supermercados, etc., con lo cual queda la protesta calificada como acto de vandalismo o delictivo.
Esto no excusa al liderazgo político en el poder, porque si bien la protesta resultó en una destrucción injustificada en contra de la misma colectividad pobre que la inició, el detonante debe ser atribuido a la actuación de la policía, y no tanto por el exceso policial, que en muchos casos se puede dar por lo intenso de las circunstancias, sino por el mal manejo de la información y la falta de una diligente investigación de los hechos.
 Prime Minister with a very
 hot potato in his hand
David Cameron dio una respuesta represiva contundente para detener y controlar los disturbios; las personas que fueron apresadas están siendo procesadas por la justicia, con una severidad que ya algunos califican de exagerada e injusta, y lo último ha sido organizar el apoyo a las personas que resultaron afectadas por los saqueos y la destrucción de sus propiedades.
Esto prende una alarma, porque si la actuación del sistema judicial se percibe también como injusta, puede esto dar origen a mayores protestas y, si el liderazgo político no asume su responsabilidad y no ofrece una adecuada respuesta al tema de la actuación policial que dio origen a la protesta, puede reforzarse la percepción de que la justicia no castiga a los poderosos. Esto puede llevar a que un asunto vinculado a una grave situación económica pueda convertirse en un gravísimo problema de orden público, que afectaría la legitimidad de las instituciones de ese país.
Algunos señalan que uno de los factores que observan en este caso es la carencia de canales formales de representación política de estas comunidades de inmigrantes en la Gran Bretaña, lo cual exigiría de la dirigencia política la apertura de canales de comunicación con estas colectividades que, imagino, se encuentran más afectadas que otras con la grave crisis económica y de empleo que sufre ese país.
Hay que estar atentos, porque los movimientos en búsqueda de una mayor democratización en los países del norte de África están impulsando protestas similares en toda Europa, alimentadas además por una grave situación económica, por la ausencia de un liderazgo europeo que dé explicaciones y marque un rumbo seguro hacia el futuro y que, además, está enfrascado antes en la diatriba política que en la solución de los severos problemas de su electorado. 
Lo que he señalado califica al diálogo, no como una simple elección, sino como una responsabilidad personal, social y política ineludible. De lo contrario, podríamos estar abriendo la puerta para la violencia.


Posteriormente a esta publicación apareció el 21 de agosto en el Blog de José Rafael Revenga una entrada acerca de los sucesos en Londres denominada " LONDRES EN LLAMAS ¿POR QUÉ? ( http://abra360.blogspot.com/2011/08/londres-en-llamas-por-que-f.html ) en la que da su explicación a los disturbios de los que hemos hablado. Señala un aspecto muy importante y es el anuncio del Primer Ministro Davis Cameron en el sentido de que intervendría o bloquearía las redes sociales porque a través de éllas se organizaron las protestas. En una oportunidad escuché de un comunicador social quien sostenía, que en cuanto a la información, no existe el llamado "vacío comunicacional" puesto que la ausencia de información relevante para una determinada comunidad es suplida por cualquier tipo de información, real, exagerada, falseada, chismes y rumores. Por esto hemos señalado que uno de los elementos que contribuyen de manera determinante para que se produzcan este tipo de protestas, está basado en el manejo comunicacional y en el caso señalado el pésimo manejo por parte de las autoridades de Londres al señalar que la muerte del manifestante ocurrió por un intercambio de disparos, cuando posteriormente surgió información en la que se señalaba que la víctima no estaba armada. Una información veraz y transparente habría evitado la respuesta revanchista de los manifestantes. La falta de congruencia de este liderazgo que protestó cuando en Egipto se bloquearon las comunicaciones por internet, calificando este acto como una violación a la libertad de expresión y de información de los ciudadanos de ese país, ahora justifica esa acción en el propio, equiparándose en su actuación  a las "momias del desierto". Por último, Revenga recomienda que el gobierno británico debe actuar a través de las organizaciones sociales y comunitarias para evitar que este tipo de situaciones se repita. Estas organizaciones puede intermediar por esas colectividades y actuar como sus voceros. Con una escucha a estos grupos puede el gobierno anticiparse a los acontecimientos y dar oportuna respuestas a los problemas más serios de esas colectividades.

lunes, 8 de agosto de 2011

El Diálogo (2da Parte): Reconocimiento del Otro.

Una  de mis lectoras me señaló que al leer  la entrada anterior (El Diálogo, un reto urgente), en un determinado momento se sintió desconcertada.
La verdad es que la intención era poner de manifiesto la forma en que tradicionalmente se hacen  planteamientos relacionados con un tema, en el cual se van concatenando ideas para que el mismo tenga sentido y, en especial, para sustentar la posición del escritor; al mostrar que en el fondo lo que expresaba era mi visión, mi opinión o mi narrativa desde la perspectiva de mi vida, historia, condición socio-económica, prejuicios, etc., quise mostrar que mi visión no es necesariamente válida, comprendida de la forma en que yo la entiendo y más allá, el hecho de que el tema debe carecer absoluto de importancia para algunas personas.

Adicionalmente, he reflexionado mucho sobre ustedes, mis lectores, y me surgió una primera conjetura y es que ustedes están posicionados por encima de la “Air Line” o en todo caso de la “Wash Line”, según el modelo de Hans Rosling contenido en el video anexo a la entrada anterior (acceder buscándola al final de la entrada anterior o directamente  así: http://www.ted.com/talks/view/lang/spa//id/1101 ); y una segunda, y es que los que están en la “Electricity Line” para abajo no les resulta trascendente estos temas, al tener que vivir resolviendo problemas cotidianos más importantes.

El otro día entrevistaban a una persona, que no alcancé a escuchar su nombre, quien comentaba que los seres humanos nos aferramos tanto a nuestras creencias, prejuicios y puntos de vista, que solemos leer, identificarnos con personas o ideas que van de acuerdo con esas creencias y, por el contrario, solemos guardar distancia y  ser reactivos ante cualquier idea que vaya en sentido contrario. Como dice el dicho: ”Los mancos se juntan para rascarse”.

Aunque la especie humana ha sido considerada como de gran adaptabilidad y por su posibilidad de sobrevivir en casi cualquier medio ambiente se le considera como “generalista” (por el contrario, los “especialistas” se pueden extinguir si se produce alguna alteración sustancial en su ecosistema natural), tenemos un apego a lo conocido debido principalmente a que esa estabilidad inalterada nos da paz y tranquilidad. Esto es lo que se ha dado en llamar por algunos como “transparencia” (otros la llaman zona de confort*). La transparencia la he dado en calificar como el imperio del cerebro reptil, del que hemos hablado en otras ocasiones. Esta parte inferior del cerebro que almacena, además de toda una serie de conductas instintivas,  las conductas o hábitos que se han vuelto recurrentes o cotidianos.

¿No les ha pasado que van conduciendo de un lugar a otro pensando en cualquier cosa que tengan en la cabeza y cuando llegan a su destino y se dan cuenta de que se han detenido en todos los semáforos, tomaron la ruta correcta y llegaron sin problemas casi como si lo hubieran hecho con piloto automático? Esto pasa porque esta acción se ha convertido en rutina y casi no requiere de la voluntad para realizarla.

Esta habilidad del cerebro reptil puede ser aprovechada y, por tal razón, cuando una persona se hace el propósito (neocortex) de hacer ejercicio regularmente para preservar la salud, requiere de un gran esfuerzo inicial que lo obliga, con toda la resistencia de su cuerpo, a empeñarse en realizar la actividad por un período ininterrumpido que algunos dicen  es de 30, otros de 45 y los menos de 60 días continuos. Si se logra tener la fuerza de voluntad y la determinación para pasar este período de adaptación, la actividad se convierte en rutina y se nos hace difícil dejarla de realizar. En esta situación la hemos alojado en el cerebro reptil.

Por esto es tan difícil cambiar todo tipo de hábito y por eso nos encontramos con personas que comienzan dieta todos los lunes en la mañana, la cual dura hasta el mediodía del mismo día.

Por lo visto que nuestras creencias e ideas parecieran enraizarse de la misma manera.

Por esto cuando se presenta una situación o un planteamiento que contradice, aunque sea en parte, eso que hemos tenido como nuestra verdad, se rompe la “transparencia”, se nos mueve el piso, somos desplazados fuera de nuestra zona deconfort, y se nos genera una angustia o estrés, o a lo sumo un desagrado. En mi caso particular, siento ese desagrado en el vientre ("mariposas en el estómago").

Esta situación tiene que ser reconocida y tomada en cuenta, porque el diálogo requiere la aceptación de la existencia del otro, especialmente ese otro que tiene una perspectiva distinta, una historia distinta, unas necesidades distintas y por ende una narrativa opuesta o diversa a la nuestra. Pero el asunto no se limita en aceptar que existe ese “otro”, sino que además tiene la legitimidad de tener una posición divergente, de manifestarla y defenderla.

El reconocimiento del otro pasa por una escucha activa y empática y una observación acuciosa de esa otra persona para realizar una razonable gestión de esa realidad. Reconocimiento que debe incluir la reflexión acerca de lo que nos acerca y lo que nos diferencia, con lo cual se requiere de una auto evaluación sincera de nosotros como observadores. En ese reconocimiento, adquiere una importancia muy grande la congruencia entre lo que se declara y lo que se hace, para lo cual el conocimiento del cuerpo, el propio y el ajeno nos puede dar claves fundamentales, porque “el cuerpo nunca miente”; además, buscando y reconociendo la propia sombra(*1) y la de los otros.

En antropología se dice: “Cuando nos convertimos en observador de otra cultura, dejamos de ser la misma persona”. En mi concepto resulta que ese enfoque en el otro nos hace crecer como seres humanos y un poquito más sabios.

Esta habilidad ha demostrado ser un activo importante para un político exitoso, porque el mismo depende de su capacidad comprender la necesidad, la carencia o las aspiraciones de una colectividad y adaptar su narrativa de manera que resuene en las mentes y en los corazones de su electorado, porque la emoción crea vínculos más poderosos que la razón. Por supuesto que se requiere del carisma y una buena labia para convencer, pero los más importante a mediano y largo plazo es que la narrativa del político sea también congruente, no solo creíble, porque de lo contrario tarde o temprano “se le verán las enaguas” y el amor se convertirá en odio o en indiferencia.

Tristemente en el mundo moderno se ha impuesto como herramienta la habilidad histriónica de no solo tener una narrativa conectada emocionalmente con la “masa”, sino que se abusa de símbolos y estereotipos, invocando una cierta o falsa identidad ideológica (hoy por hoy sin ningún sentido práctico), de clase, de sexo, de raza, religión, etc. y hasta se recurre a profundos resentimientos, además del señalamiento de responsables externos (reforzando el locus de control externo *2 y asumiendo un rol de vengador) para lograr esa conexión.  Esto llega al extremo de que una persona de unas determinadas características físicas, raciales, culturales, a veces no logra ser creíble solo por el “fenotipo” de su presencia.

En este escenario, lo que puede lograr el éxito es la constancia, la verticalidad de la acción, la claridad en la convicciones y la congruencia entre lo que se piensa, se siente, se dice y se actúa.

Como vemos, el tema es muy complejo pero si tenemos la disciplina de dar predominio a la escucha y a la observación por encima de la manifestación de nuestra opinión, estaremos dando un paso importante en la apertura del diálogo.

*: Zona de Confort:  Wikipedia: "En el ámbito de la psicología, la zona de confort es un estado de comportamiento en el cual la persona opera en una condición de ´ansiedad neutral´ , utilizando una serie de comportamientos para conseguir un nivel constante de rendimiento sin sentido del riesgo (Alasdair A. K. White "From Comfort Zone to Performance Management 2009).
En el ámbito del coaching, se conoce como zona de confort al conjunto de límites que, sutilmente, la persona acaba por confundir con el marco de su íntima existencia.
Sin duda, es una de las expresiones más significativas porque define muy gráficamente el acomodo de aquellas personas que han renunciado a tomar iniciativas que les permitan gobernar sus vidas."

*1: Sombra:  Karl Gustav Jung la define de dos modos diferentes:
"Por un lado, se puede definir como la totalidad de lo inconsciente. Del mismo modo que Freud define inicialmente el inconsciente como todo aquello que cae fuera de la consciencia, Jung mantiene el mismo postulado adaptándolo a su propio corpus teórico, en el que el inconsciente tiene, además de la dimensión personal, una colectiva (inconsciente colectivo).
En segunda instancia, Sombra designa al aspecto inconsciente de la personalidad, caracterizado por rasgos y actitudes que el Yo consciente no reconoce como propios." Wikipedia.

*2: Locus de Control Externo: Es cuando atribuimos a lo que nos es externo las causas o culpas de lo que nos sucede. Implica asumir un papel de víctima o a lo sumo de "veleta" sujeta al capricho del "viento". No se asume la responsabilidad de los que nos sucede ni de nuestro destino.

martes, 26 de julio de 2011

El Diálogo, un reto urgente:

El diálogo es más que palabras.
El mundo en que vivimos se hace cada día más complejo: el crecimiento demográfico, la escasez de alimentos y agua potable y la contaminación ambiental que provoca cambios climáticos, son procesos a los que se suma el desarrollo desbordado de las comunicaciones y su disponibilidad cada vez mayor a todos los niveles de las sociedades. Esto último permite que estemos cada vez más cerca unos de otros, posiblemente evolucionando hacia una suerte de cultura mundial dominante, aunque hibridizada con los matices locales o religiosos y cada vez menos por los políticos.

Esta circunstancia exige al ser humano del siglo XXI, para no quedar relegado, una capacidad cada vez mayor de adaptación a los cambios que se están dando en todas partes, así como disponer de capacidades emocionales, de lenguaje e instrumentales.

Uno de los aspectos instrumentales que se ha vuelto “indispensable” es la capacidad de navegar a través de todos los medios modernos de comunicación, que si bien nos acercan cada día más a personas que pueden estar al otro lado del planeta o incluso fuera de él, nos alejan cada vez más de las personas que tenemos a nuestro lado, haciendo, en muchos casos, que la calidad de la comunicación se deteriore al banalizar su contenido, al disminuir la capacidad reflexiva, limitar la comunicación emocional y suprimir la corporal.

Los niños más pequeños tienen una dependencia de todo tipo de aparatos electrónicos, juegos digitales, computadoras, etc. Incluso los padres estimulan en ellos su uso para librarse de sus exigencias. A pesar de que la televisión ha dado saltos muy grandes al pasar de blanco y negro a color, y ahora a pantallas de plasma con alta definición, al tiempo que se dispone de centenares de canales de muchos países del mundo, este medio de comunicación ha cedido el paso a los tweets, los mensajes de texto y las redes sociales de la internet. Hasta este medio, el de los blogs, está siendo desplazado como forma de comunicación con el formato de 140 caracteres, que además ha requerido la creación de una forma simplificada de expresión escrita que está acabando con la ortografía en todos los idiomas. Esto, por supuesto, influye de la misma forma en la lectura y por esto debemos esperar, en un plazo más corto que largo, la eliminación de todos los textos impresos y de periódicos para ser substituidos por versiones electrónicas para un palm o una “tableta”.

Lo que hace falta resolver o conciliar es cómo un ser emocional, como es el humano, que ha sido calificado por algunos como un ser amoroso, podrá sobrevivir sanamente en un mundo en el que la gran mayoría de sus interacciones o relaciones se canaliza a través de sistemas electrónicos.

Los estudiosos de la emocionalidad humana han demostrado que, a pesar de que venimos dotados con un cerebro límbico que procesa toda nuestra realidad emocional, el manejo de las emociones es en gran parte aprendido. Hace muchos años, experimentos con simios que eran separados de sus madres al nacer y éstas eran substituidas por muñecos de felpa, al ser colocados con jóvenes de su edad, no podían contener el pánico al contacto con sus congéneres y las hembras, al procrear sus propios hijos, los rechazaban agresivamente. Habría que evaluar si estos cambios que está viviendo la humanidad  pueden convertirnos en una suerte de analfabetos emocionales.

Pensarán: ¿qué tiene que ver toda esta introducción con el tema del diálogo? Para que exista un diálogo efectivo se requiere de una escucha activa, una que no se agota en oir, que va incluso más allá para recordar lo dicho; una que se sirva de las observaciones de lo que sucede, de lo que la gente hace o deja de hacer, además de ser capaz de percibir la emocionalidad involucrada, la nuestra y la de los observados y ser capaz de percibir la congruencia entre lo que se dice, se hace o no se hace, lo que se siente y se piensa. Esto requiere, en resumen,  registrar e interpretar cabalmente lo que sucede. Esto algunos los han dado en llamar gestión ontológica de la realidad.

Pero no es suficiente una emocionalidad, sino que esta sea positiva, de ambas parte, porque, en caso contrario, colapsa la escucha al interponerse una barrera entre las dos personas motivada por un prejuicio o un juicio de valor, alimentado por esa emocionalidad negativa que afecta gravemente la comunicación

En ninguna forma es esto una ciencia exacta, pero en la medida en que nuestras percepciones de esa realidad sean más “acertadas” seremos más efectivos en el diálogo.

Pero para ser realmente efectivos, también tenemos que identificarnos como observador. Al leer la primera parte de este texto el lector puede darse cuenta del tipo de observador que soy, mi edad aproximada, mi formación en general, mi condición social, económica e incluso política, y otras muchas características que me pueden definir. Toda mi historia, mis creencias, mis experiencias me definen, y todo eso da contenido a mi narrativa, a mis historias, y éstas inciden en mi perspectiva.

Por eso el proceso de escucha pasa por observar a los demás en su contexto, en sus circunstancias porque, en definitiva, “todos opinamos según nos vaya en la feria”.  Esto nos exige tratar de calzar los zapatos de los demás, algo que es realmente difícil porque no podemos conocer todas las circunstancias ni la historia de los que se nos cruzan en la vida, y esto sin contar que a veces no somos capaces de entender a aquellos con los que hemos compartido la vida por muchos años.

Hay quienes hablan de una escucha candorosa, otros la llaman empática; esto nos exige escuchar lo que nos dicen los demás y todas las implicaciones, emocionalidades y el trasfondo o la sombra que los acompañan, con humildad, afecto, interés, etc. En estas circunstancias, hacer preguntas resulta el instrumento más poderoso de esta tarea.

Quisiera poner un ejemplo de escucha frente a personas que no disponen de facilidades para sobrellevar la vida diaria y que solemos dar por descontadas. 

El tema del diálogo no se agota con lo anterior, pero resuelto este asunto creo que el tema del diálogo se hace mucho más sencillo y efectivo.
En días pasados reflexionaba como debía ser exitoso un diálogo a partir de una dinámica espiral, pero eso es tema para otro artículo.


lunes, 27 de junio de 2011

"Interregno".

La última entrada en el blog fue el pasado 11 de marzo y partir de esa fecha se produjo una suerte de "interregno" (de un autogobierno a otro), el cual resulta obligatorio para mi explicar de alguna forma.
A partir de la publicación de la entrada “La Felicidad y el sentido de Pertenencia” se me metió en la cabeza que debía incluir un tema, que para mi resulta sumamente fuerte pero también trascendente y es el que se refiere a “El Maligno vs La Felicidad”.
Lo complejo  para mi tomar de este asunto está  vinculado a mis experiencias personales en la materia, en la conciencia de la existencia del mal y su gran poder y mi posible incapacidad de manejarlo con las debidas protecciones del caso.
Como lo pudieron leer en la entrada de “Mal de Ojo vs. La Felicidad”, estoy convencido de que el mal, por si mismo o por el simple deseo negativo de una persona hacia otra –que puede incluir un mal deseo, envidia, ira u odio-  puede afectar la vida de otras personas.
Todos podemos imponer manos.
Algunas personas que me conocen saben que practico la imposición de manos desde hace más de 20 años y en esas lides he podido sentir y entrar en contacto con toda clase de energías negativas, entre ellas las que emanan de personas muy enfermas (cáncer, sida, trastornos mentales, traumatismos graves) y que a lo largo de esos años he recibido el apoyo de varios maestros, buscados o que aparecen en el momento indicado, que me han recomendado protegerme de esa negatividad. En algunos casos me he visto en situaciones que han logrado afectarme físicamente y he requerido ayuda para enfrentar el drenaje energético típico de los que nos lanzamos a experiencias que rebasan nuestra preparación, que requieren apoyos grupales o por falta de una práctica espiritual acorde con el reto (Jesús decía que para lanzar demonios se requiere de mucho ayuno y oración).  En esos casos me han recomendado mayores cuidados y protecciones, pero solo en un caso me pidieron que no interviniera ante una muerte que estaba escrita de antemano. Hay quienes se refieren a esta práctica como de “sanación”, lo que en mi opinión sería revestirla de un poder que no pertenece al “sanador”. La salud tiene más que ver con el enfermo y  el foco de su mente y espíritu que con el sanador (no estoy hablando de medicina en el sentido científico, pero los médicos saben que la mente y el espíritu del paciente influyen de manera determinante en su salud). Para mí siempre resultó muy importante que Jesucristo nunca le impuso un milagro a nadie y casi siempre señalaba: “Tu fe te ha salvado”.  En mi juicio Jesús no salva a nadie que no quiere ser salvado, porque respeta el libre albedrío de los seres humanos. En mi criterio el que impone las manos en un facilitador, armonizador o mensajero de algo que no le es propio. Esta disciplina que ha sido atacada por algunos sectores reaccionarios de la Iglesia Católica, es practicada por los Católicos Carismáticos y por la Iglesia Anglicana y en ese ámbito es que realizo mi práctica. El tema sigue pendiente y constituye un reto a vencer.
En esta situación, aunque tenía en mente otros temas para incluir en el blog, el señalado se interponía como una exigencia indetenible, pero que a pesar de esto, me propuse prepararme adecuadamente para ese reto.
Lo narrado se refiere a la primara razón del interregno.
Resultado del Laboratorio
La segunda tiene que ver con mi viaje a Bogotá, hace mes y medio, en el cual asistí por cinco días a una dinámica llamada “Laboratorio de las Emociones”. Un experiencia complicada porque exige de los participantes abrirse de manera a veces descarnada y además requiere de la disposición a recibir todo tipo de retroalimentación, es decir, toda clase de críticas y comentarios, no sobre las emociones que se vuelcan en los grupos de trabajo, sino acerca de la manera de comunicarse desde las emociones y desde lo que impacta nuestra forma de expresarlas en las personas que nos escuchan. Por una parte es parecido al tratamiento previo a una colonoscopia, pero desocupando el corazón en vez de los intestinos; y por la otra aprendí a manejar con liviandad las observaciones que me hicieron en las dinámicas. Lo primero me produjo la apertura de procesos emocionales que me ha tocado ir manejando paulatinamente, pero que vino acompañado con un aprendizaje fabuloso y es la posibilidad de abrirse a la crítica que nos puedan hacer y derivar de ella una reflexión y no una reacción o un desagrado, independientemente de que la expresión de la crítica no cumpla con una expresión respetuosa.
Para llegar a esto se requiere tomar conciencia de que si nos dicen algo que logra molestarnos, es que algo  se movió dentro que resuena o hace eco con lo que nos han dicho. La sola molestia debe ser un llamado urgente a la reflexión. 
La tercera razón está en que, en lo que va de año, he participado en un Diplomado acerca de la Gestión Ontológica de las Empresas, desde la  perspectiva del Coaching. Esta experiencia ha sido para mí muy enriquecedora porque me ha mostrado una perspectiva nueva para mirar al mundo y es que podemos observarlo desde la mirada del otro, desde la emoción del otro y desde la necesidad del otro. Me ha tocado conocer gente tan bella y tan especial que se ha magnificado en mí la esperanza en la humanidad y en su gran capacidad de amar y de construir un mundo mejor. A Fernando, Elena e Ivonne y a todos mis compañeros del Diplo,  muchas gracias y todas las bendiciones que se merecen.
Ahora se me abre un reto y una responsabilidad muy grande con ustedes, quienes me han seguido en todos los disparates que he escrito a lo largo del último año.
Yo solo pido a Dios que pueda ser útil en el tiempo tan corto que me queda.


viernes, 11 de marzo de 2011

La Felicidad y El Sentido de Pertenencia


Ayer venía en el automóvil escuchando a un entrevistado que comentaba una película que se desenvuelve en el ámbito de una escuela y en cuya trama se ponía de manifiesto el contraste entre una libertad absoluta vs. un régimen de control total.
Esta persona señalaba que este debate se podía entender con dos frases que le habían escrito seguidores de twitter y que la primera decía: “Control sin libertad es tiranía”; y, la segunda: “Libertad sin orden es anarquía”.
¿Que tiene que ver esto con el sentido de pertenencia?.  
El sentido de  pertenencia forma parte de las características sociales que ha adquirido la especie humana en su proceso de evolución. El ser humano como especie social busca identificarse con los que forman parte de su “manada”.
En los animales la manada es una forma de protección de los depredadores; el humano, a pesar de ser un predador, también formaba parte de la cadena alimenticia de predadores de mayor entidad como podrían ser los grandes felinos, la hienas, los osos, etc.
También por este doble rol de víctima de los predadores y de predador, el ser humano imitó los hábitos de cacería de otros predadores y sus técnicas grupales se asemejaron mucho a las de los lobos, los cuales al ser domesticados por el hombre pasaron a ser sus compañeros de caza y con los que compartían su sustento y protección. La guerra y el deporte son derivaciones del proceso de cazar.
Para que esta unión grupal fuere exitosa se requería de un lenguaje para poder coordinar las acciones defensivas y ofensivas, aunque en este ámbito podía estar limitado a sonidos y señas sin mayor elaboración y un sistema jerárquico con liderazgo definido, por la mayor fuerza, del jefe de la manada.
Esto se vio reforzado por la debilidad y alta dependencia de los bebes y niños humanos, que a diferencia de otras especies, requieren de cuidados por un largo período de tiempo, con lo cual se creó una dinámica social alrededor de esta necesidad de crianza, principalmente dedicada la protección, la cual se hizo extensible a las personas que por su edad no podían cumplir con las labores de los más jóvenes. Hay quien señala que la menopausia es una consecuencia de este fenómeno en el cual las mujeres mayores pasaban de ser madres a ser abuelas cuidadoras (entiendo que la menopausia solo se da en los humanos). En este contexto social controlado por el “ánima”(*) surge un lenguaje más complejo y elaborado y se abre espacio para que surjan la medicina, la religión primitiva y el resguardo de la tradición oral, de la ahora tribu, por parte de los mayores; y, en este ambiente de vida alrededor del hogar, surge la agricultura y la cría de animales (por esto el lenguaje hablado y la agricultura son atribuido por algunos antropólogos a la mujer, quienes dominan el primero con mayor maestría que los hombres aún hoy en el siglo XXI). Esta circunstancia  fortaleció a la raza humana al proporcionarle mayor estabilidad para la realización de otras actividades más allá de la de sobrevivir,  como el arte, la artesanía, en fin, el surgimiento de una cultura y que en el futuro permitió además, cuando se logró acumular y preservar alimentos, el nacimiento de la ciudad..
Entonces este sentido de grupo, al ser indispensable para la supervivencia de la especie, quedó fuertemente arraigado en nuestra carga genética y es lo que va aportando elementos que van a producir el desarrollo de la inteligencia y que nos fue alejando evolutivamente de nuestro parientes cercanos.
En este proceso tiene un peso muy importante el desarrollo de las emociones, que son indispensables para la creación de lazos afectivos determinantes para el mantenimiento de la cohesión social, que se enriquece con la caricia, una sexualidad más allá de los períodos de fertilidad y que se realiza frontalmente a diferencia de la inmensa mayoría de los animales. Pruebas del surgimiento de la emocionalidad, vinculada al sentido de pertenencia, es que en la edad de piedra se han encontrado evidencias del cuidado y protección a los enfermos y del duelo producido por la muerte de un ser querido, el cual era cuidadosamente enterrado y se han encontrado tumbas en las que los cuerpos fueron cubiertos de flores.
En el mundo moderno seguimos actuando conforme a este mandato genético y por eso nuestro sentido de pertenencia nos arraiga a la familia, al grupo de amigos, a los que comparten nuestro fanatismos por un equipo deportivo, a nuestros compañeros de escuela, a nuestro clan de amigos del vecindario, al partido político y al país. Pero este arraigo no es solo hacia una colectividad sino a los lugares donde vivimos, donde trabajamos, a lo que creamos o construimos, etc.
Uno de los derechos fundamentales del ser humano está basado en el sentido de pertenencia y es el derecho de asociación que comporta un aspecto positivo a podernos asociar con quien queremos hacerlo y un aspecto negativo a rechazar asociarnos con los que no queremos hacerlo.
Esta dinámica hace que los miembros de esa colectividad crezcan o acepten entre sí elementos de identificación que son considerados fundamentales para determinar la pertenencia o no al grupo, que pueden ser: El idioma, complementado con una jerga particular, maquillajes, vestidos, raciales, culturales, etc. Que en la medida de que sean más abundantes se propende a la supresión o limitación de la individualidad, cuando la "forma" como identificación del grupo predomina sobre las razones de fondo. (los motorizados de estilo "Hell Angels" son iguales en todas partes del mundo, conduciendo una Harley Davison, con chaqueta de cuero  negra, con un  distintivo en la espalda que refiere a la "banda" en particular, con pañoleta en la cabeza y hoy por hoy mayores de 65 años de edad)
Este derecho a rechazar a alguna persona o grupo, del que hemos hablado, tiene un límite cuando se ejerce de forma "odiosa” y que por tanto, contraviene la prohibición de discriminar, por raza, sexo, religión, condición social, por ejemplo (no es que todas las veces una discriminación que esté en esta lista se puede considerar como odiosa, como sería el caso de negarse a aceptar una pelea de boxeo entre un hombre y una mujer) .
La vida en sociedad o en cualquier forma de colectividad exige que hayan normas básicas de convivencia y respeto para que ese grupo sea exitoso en el logro de sus fines; ese marco normativo requiere que los miembros, individualmente considerados, estén dispuestos a renunciar voluntariamente a parte de su libertad en aras del interés colectivo, a respetar el espacio o relevancia de las demás personas del grupo y a aceptar una autoridad.
Una de las renuncias más trascendentales que hizo la humanidad fue la de transferir su derecho a retaliación reconocido en la Ley del Talión (ojo por ojo y diente por diente) a una autoridad independiente para que aplicara justicia, con el sentido profundo de que una agresión en contra de uno de los miembros de la colectividad pasaba a ser considerada un atentado en contra de la colectividad, permitiendo el nacimiento de una justicia más equitativa e imparcial.
Pero este asunto es más complejo que esto porque además del marco normativo formal, que como hemos señalado resulta beneficioso para vivir en sociedad y que ha permitido que el ser humano haya podido convivir en colectividades mayores a 150 personas (estamos diseñados genéticamente para poder manejar relaciones hasta ese límite máximo), va más allá porque se llegan a superponer una serie de marcos normativos que incluso trascienden las fronteras del país, como son el marco normativo de las religiones, en especial la católica romana,  el de las Naciones Unidas, el de la organización de los juegos olímpicos y otros marcos normativos a nivel micro, que pueden ser escritos o no,  que corresponden a la empresa en que trabajamos, la escuela a la que atendemos o inclusivo al de la banda de delincuentes a la que hayamos decidido pertenecer, que forman parte de  la cultura.
Este bombardeo normativo compite con nuestro individualismo, el cual no resulta tan único ni particular, puesto que por descarte está definido socialmente e incluso por el poder de la publicidad.
Como señalamos al comienzo de este tema, nos debatimos entre una posición autoritaria que pretende controlar todos nuestros movimientos y usurpar nuestra capacidad de decidir, en un extremo, o un libertinaje en que desatemos todos nuestros deseos pasiones sin considerar el daño que podemos ocasionar a las demás personas.
En este sentido lo importante es establecer un equilibrio y para que ese equilibrio sea beneficioso, tenemos que aprender y enseñar a ejercer responsablemente la libertad, basando nuestras decisiones en valores personales y colectivos en búsqueda de una armonía social.
Enseñar o modelar ese aprendizaje no implica desatar los nudos de las normas fundamentales, pero si las apretamos demasiado, vamos a provocar dos reacciones negativas y alternativas que pueden tener signo contrario, una, la sumisión oligofrénica de la persona que por su baja autoestima o por comodidad sigue a la corriente, incluso cuando la mayoría camina hacia el precipicio; otra, conformada por una rebeldía rencorosa que busca la destrucción de todo los establecido incluyendo así mismos.
Este aprendizaje implica la formación de los individuos para que se conviertan en ciudadanos responsables, que tomen decisiones buenas o malas y en este caso asuman su responsabilidad, adquiriendo en este caso mayor experticia.
Las dictaduras y los regímenes autocráticos buscan la sumisión a través de un marco normativo férreo, e intervensionista, en el cual no se de mucho margen para tomar decisiones; se usan estrategias para desinformar, mentir, y depauperar a las poblaciones con el hambre y la ignorancia para hacerlas sumisas al control cada vez más centralizado de la sociedad. 
La revolución de Túnez marca un paso adelante hacia la formación de sociedades más libres y democráticas en la que los ciudadanos se integren a la información, tecnología y bienestar al que tiene derecho, asumiendo la responsabilidad de participar en el proceso político, económico, social y cultural que demandan estos nuevos tiempos.

Así que debemos preguntarnos: ¿Estoy dispuesto a asumir el reto y la responsabilidad de ser libre?
(*) Aspecto femenino de la psique.

domingo, 27 de febrero de 2011

La Felicidad y la Gerencia de los Contextos.

Neurona...la que hay que poner a funcionar
para planear el futuro
La vida moderna se ha convertido en un torbellino. Es normal sentirse agobiado con una realidad mundial aceleradamente cambiante y con sucesos extraordinarios que surgen sin que haya posibilidad de predecirlos: Terremotos, inundaciones, erupciones volcánicas, Tsunamis, en cuanto a la naturaleza e incidentes como los que hemos tenido desde que comenzó el año que van a cambiar el panorama político del mundo con miras al futuro.
A esto sumamos que en lo personal nos pasamos el tiempo enfrentando todo tipo de situaciones, personales, familiares, sociales, económicas o de trabajo, que no nos permiten detenernos a reflexionar acerca de nuestro nivel de satisfacción de vida y mucho menos definir metas, pasos a seguir y esto sin contar la posibilidad de manejar escenarios futuros para intentar adelantarnos a las contingencias  que podemos encontrar en nuestro camino.
Inclusive cuando tomamos vacaciones lo que hacemos es cambiar la rutina diaria por una rutina vacacional intensa, que tampoco nos permite disponer de momentos de reflexión y esto sin contar las personas que no toman vacaciones.
Resulta importante evaluar cuando nos dedicamos demasiado a algo como medio de evasión de algún asunto que debemos resolver,  por la complejidad del mismo o la incertidumbre del posible resultado,  difiriéndolo indefinidamente.
La felicidad requiere que podamos identificar en el hoy los logros alcanzados en nuestras vidas, la conciencia de las bendiciones que hemos recibido y por las cuales debemos estar agradecidos, pero también requiere que podamos visualizar en el futuro deseos, aspiraciones, metas o logros que deseamos hoy, en una suerte de ambición sana. Si no somos capaces de detenernos a meditar sobre estos aspectos, esos deseos o aspiraciones futuras, van a ser muy difícil o imposible lograrlos; además si no tomamos en cuenta lo alcanzado hasta hoy, no podremos capturar y vivir la emoción del logro, lo que puede dificultar el encontrar la determinación y el entusiasmo para seguir adelante. Si perdemos la posibilidad de visualizar un mundo nuevo para nosotros, no ponemos en el lugar del que vive esperando, o peor aún deseando la muerte.
También la felicidad requiere que podamos mantener el equilibrio en todos los aspectos de nuestra vida y no permitir el sacrificio de cosas que son importantes para nosotros por otras, que también lo son, pero que por sí solas no  nos permiten realizarnos a plenitud.
Como siempre resulta difícil ponerse a pensar en este tipo de temas, les presento una metodología  bastante sencilla para lograr el objetivo y que es dada en llamar “Manejo de los Contextos.”
En los contextos en que normalmente nos desenvolvemos en la vida, incluyo “Uno Mismo”, “Lo Espiritual”, “La Pareja”, “La Familia”, “La vida social”,  ‘El Trabajo” y por último “El Patrimonio”. No es que estos sean los que deben usar y tampoco excluye que alguien, por ejemplo, piense que debe incluir a los amigos, separados de lo social,  o que le resulte importante evaluar un contexto político, si se desenvuelve en el mismo.
El primer paso requiere que hagamos dos hojas con los contextos que hemos escogido. En la primera vamos a escribir, en cada uno, todo eso que hemos logrado o que nos satisface y lo más importante que queremos conservar en el futuro. Por ejemplo, si tengo una excelente relación de pareja, imagino que debo querer conservarla en el futuro. Cuando se tenga la lista completa, sería muy apropiado ponerle a cada una de las que queremos conservar, su nivel de importancia, es decir, de más importante a la menos importante. 
Luego de llenar la primera hoja, pasamos a la segunda, en la cual llenaremos en cada contexto el pasivo que tenemos, es decir, todas esas cosas que hemos pensado hacer y no hemos comenzado a trabajar o siquiera pensado como lograrlas. Esta hoja nos va a dar información importante porque normalmente sucede que hay contextos que atendemos con mayor frecuencia o intensidad que otros y veremos desbalances en los tamaños de cada una.
Cuando esto sucede es que hemos permitido el solapamiento de un contexto sobre otro. Un ejemplo sería una persona “workaholic”, que tiene un contexto laboral con muy pocos pasivos o ninguno, pero que tiene una deuda muy grande con el propio o el de la pareja o el de la familia.
A partir de este cuadro y del anterior se debería elaborar la lista de proyectos que queremos acometer, también asignándole a cada uno de éllos una prioridad y si es posible poner fechas aunque sean estimadas; pero para hacer este plan hay que fijarse en lo que queremos conservar, porque a veces eso que queremos conservar se puede perder en el camino, como una hermosa planta a la que no regamos con frecuencia.
Si el proyecto resulta muy complejo es recomendable buscarse a alguien que le guste escuchar para conversar sobre el tema y aclarar dudas o en su defecto solicitar el apoyo de un Coach Personal para que nos acompañe en este proceso.
Este blog surgió a partir del uso de esta metodología y ha sido fuente de grandes satisfacciones.
Si tienen preguntas o requieren mi apoyo de alguna forma quedo a sus órdenes.
Les deseo éxito en sus proyectos.


  


lunes, 21 de febrero de 2011

La Libertad y La Felicidad:

Los Faraones modernos cubiertos
 de Joyas Robadas y oliendo a muerto

La libertad es uno de los valores más preciados de la humanidad, tanto que en ocasiones se está dispuesto a perder la vida por su preservación o para obtenerla.
Ayer viendo un programa acerca de los acontecimientos previos al inicio de la guerra civil norteamericana, un grupo de esclavos libertos formaron una organización liderada por una mujer que incursionaba en el Sur a través de un ruta que llamaron “vía alterna”, por la cual esta señora iba en búsqueda de esclavos a los que acompañaba al norte para lograr su libertad. Sobre la cabeza de esta mujer pesaba una recompensa de US$ 40.000, lo que era una pequeña fortuna (equivalente a 2.000 morocotas o monedas de Bs. 100 en oro o de 20 US$ en oro). No les bastaba conseguir su propia libertad sino que siguieron luchando a riesgo de sus vidas para obtener la libertad de sus hermanos en desgracia.
La libertad es un derecho natural que nos fue reconocido por Dios (Biblia dixit), desde la creación, debido a que nos fue entregado el libre albedrío, que nos permite actuar según queramos y podamos así escoger entre el bien y el mal.
Sin embargo, la libertad nos hace responsables de las decisiones o actos u omisiones que ejecutemos y de sus consecuencias, con lo cual el abuso de esa libertad puede atentar en contra de las paz social y del bienestar de las colectividades.
Hasta hace recientemente la libertad estaba vinculada además a nuestro propio cuerpo, puesto que las personas que eran capturadas en una guerra o que eran consideradas socialmente o por la leyes, como inferiores, podían ser esclavizadas y se ejercía sobre éllas un derecho de “propiedad”; incluso en derecho quirinal romano, por ejemplo, solo se le reconocía derechos plenos al “Pater Familiae”, quien disponía de  la vida y muerte, además, de su mujer y sus hijos. Esto comenzó a cambiar cuando los apóstoles de Jesús predicaron la igualdad de todos los hombres ante los ojos de Dios, con lo cual todos teníamos derecho a la salvación y a la vida eterna y por supuesto, esta igualdad y el amor de Dios nos hizo libres. Esta prédica es en mi opinión la razón fundamental de la expansión del cristianismo y posteriormente del Islam en el mundo, por la promesa de la vida eterna a todos los seres humanos (creyentes), sin discriminación alguna y por el reconocimiento de la libertad. Recientemente, se ha descubierto que los Faraones egipcios reconocían el derecho a la vida eterna a los súbditos que habían servido fielmente a su rey y por tal razón permitían que fueran enterrados en los alrededores de las pirámides, la cuales, contrariamente a lo que se sostenía anteriormente, fueron construidas por devotos seguidores de los Faraones y no por esclavos.
Muy posteriormente, con el surgimiento del iluminismo y de todos los procesos que llevaron a la revolución americana y a la revolución francesa, se instituyó desde el punto de vista político la libertad como un derecho humano (o derecho natural), con la consigna “Libertad, Igualdad y Fraternidad”. Muy interesante resulta la participación del constitucionalista norteamericano Thomas Jefferson, quien se opuso rotundamente al establecimiento del derecho de propiedad como derecho absoluto y fundamental, debido a que entendía que su consagración daría legitimidad al ejercicio de dicho derecho sobre los esclavos (la propiedad del esclavo se ejercía de la misma forma que sobre los semovientes: vacas, cerdos, gallinas, etc.).
Hay quienes han señalado que en este lema de la revolución francesa existe una contradicción irreconciliable entre la libertad y la igualdad, porque señalan que a mayor libertad, mayor desigualdad y a mayor igualdad, menor libertad. En este caso pienso que los revolucionarios incluyen la fraternidad como mecanismo de equilibrio aspirando que una sociedad libre, pudiere escoger, con libertad, apoyar y solidarizase con quienes menos tienen. Esta situación ha llevado a algunos a establecer que la igualdad debe ser ante la Ley, es decir, que a todos se les aplica la Ley, sin distingo de ninguna naturaleza, lo que ha llevado a reafirmar la imagen de la justicia que aparece con una balanza en un lado, una espada (de castigo) en la otra y los ojos vendados, con lo cual propugna la aplicación de la Ley sin mirar a quien se aplica. Este esquema está fuertemente arraigado en la cultura de los países del norte de Europa (pero no tan al norte).
 Algunos han señalado que la igualdad se refiere a la paridad de oportunidades que se otorgan a las distintas personas. Otros han  sostenido que resulta una labor de los estados apoyar, como mecanismo de compensación,  a las personas menos favorecidas.
En el siglo XIX surgieron dos visiones encontradas desde el punto de vista ideológico. Por un lado, el capitalismo, que propugnaba por una libertad casi absoluta y por el otro lado el comunismo, que visualizaba un mundo “perfecto” en el que todos los hombres fueren iguales. El asunto resultó en que el capitalismo se desarrolló, convirtiéndose en la plataforma del desarrollo industrial de las naciones occidentales enrumbándolas hacia el modernismo, pero creando graves problemas sociales al atraer a la mayor parte de las poblaciones rurales a las ciudades para vivir en condiciones infrahumanas, prácticamente esclavizada con jornadas interminables con salarios ínfimos. El comunismo por el contrario, al tratar de imponer un ideología contraria la naturaleza misma del ser humano, no le quedó más remedio que implantarse en estados totalitarios, a través de la falsamente llamada dictadura del proletariado (era la dictadura de una nueva casta monárquica), utilizando todos los mecanismo de persecución política, religiosa y social. Como el objetivo de perfección era inalcanzable o en definitiva las cúpulas o nomenclaturas del poder querían perpetuarse, nunca llegó el comunismo real. En cambio, el capitalismo, dentro de un ambiente de mayores libertades, permitió el surgimiento de partido políticos con tendencias hacia lo social (laboristas o de izquierda), propugnando más derechos sociales, políticos y de defensa de los derechos de los trabajadores y el surgimiento de movimientos sindicales y sociales (en defensa de las mujeres y de los menores de edad) de distinta naturaleza que propugnaban sociedades más justas. Estas luchas no fueron fáciles, pero fueron produciendo cambios en los países. A partir de la gran recesión de los años treintas, los gobiernos asumieron que debían intervenir en las economías y además crear mecanismos de ayuda y apoyo social y el reconocimiento de los derechos políticos a las mujeres. Por el contrario, el comunismo tenía gobiernos muy poderosos que habían capitalizado todos los medios de producción y a través de una férrea maquinaria política y propagandística pudieron justificar genocidios como los realizados por Stalin y los disparates de Mao Zedong, con su revolución cultural que logró matar de hambre a más de un millón de personas y algunos años después, la “epidemia“ de ceguera en Cuba debido al desbalance de la receta de las libretas de racionamiento de comida (a menos proteínas,  mentes más débiles y dóciles a la ideologización) o su sistema de explotación del hombre por el hombre por el cual nos venden, hoy en el siglo XXI, cara mano de obra esclava (pseudo médicos) que remuneran con los salarios de hambres que pagan en esa isla del infierno.
También han existido dictaduras de derecha (resabios de los viejos imperios y monarquías) que se diferencian de las de izquierda en lo económico y en que no hacen tanto énfasis en el control social, pero que atentan también de manera grave en contra de las libertades (a veces no resulta fácil diferenciarlas y más cuando en el comunismo el poder es vitalicio y suele transferirse por línea de sucesión, muchas veces familiar).
En nuestro país, el Ministerio de la Destrucción Agrícola tiene planeado eliminar la producción de leche y carne de más de 6.000 Has de terreno en el Sur del Lago de Maracaibo para sustituirlas por la producción, a cargo de una transnacional rusa, de plátano (sustituir proteínas y grasas por carbohidratos) y que probablemente sean para la exportación y no para el consumo local.
 Los errores y asesinatos en masa de Stalín llegaron el extremo de reprimir  violentamente cualquier disidencia interna (se estiman más de 6 millones de muertos por las purgas internas) y a los movimientos libertarios de países satélites (la primavera de Praga, por ejemplo), que produjo un sisma en los movimientos políticos de izquierda del mundo y que llevó a la creación de partidos socialistas democráticos, en contraposición al militarismo que propugnaban los partidos comunistas y ahora el partido de gobierno en nuestro país.
Momia Insepulta con sus días contados
Hoy presenciamos al oprobioso régimen de Kadafi (criminal condecorado y exaltado en nuestro país), utilizando aviones de guerra para asesinar a su propio pueblo.
También es importante resaltar que la libertad va más allá de no estar preso o esclavizado, porque élla además implica, como derecho, a la Libertad de Pensamiento, la Libertad de Conciencia, la Libertad de Expresión e Información, a la Libertad  Religiosa, la Libertad de Asociación (me asocio con quien quiero o no con quien no quiero, siempre que no constituya una discriminación ilegítima), la Libertad de Circulación, la Libertad Política, la Libertad Sindical y ahora más modernamente la Libertad Sexual. Todas estas libertades se ven afectadas en un régimen comunista que por diseño pretende eliminarlas y tener el poder de decidir por sus ciudadanos y obligarlos por la fuerza a aceptar una sola ideología y pensamiento, una sola versión informativa que es la del estado, a pertenecer al partido de gobierno, so pena de discriminación y pare usted de contar.
 Reaccionario capitalista
 en huelga de hambre
 por  órdenes de la CIA
 (versión VTV)
Ayer Mahatma Gandhi se enfrentaba al poderoso Imperio Británico solo con su cuerpo expuesto al confinamiento en las cárceles o sometiéndolo a varias huelgas de hambre, pero logró su cometido. Hoy los valientes estudiantes venezolanos se enfrentan a la maquinaria política y comunicacional más poderosa de latinoamérica (tiene la chequera de PDVSA para mentir sin parar), los acusa de falsos, reaccionarios y de agentes de la CIA. Para ellos todo nuestro apoyo por la lucha en defensa de los derechos a la libertad y la justicia en nuestro país. Como dijo Churchill: "Nunca ha habido tanta gente que tenga que agradecer tanto a tan pocos". La patria estará siempre orgullosa de estos sus hijos predilectos. 
Ahora estos regímenes están en peligro porque la globalización, y muy especialmente la que se refiere a las tecnologías y al acceso casi generalizado a las comunicaciones, ha permitido que las grandes mayorías dispongan de información variada y de orígenes inimaginables, con el acceso al manejo de tecnologías a bajo costo, que echan por tierra las políticas de desinformación y de mentiras que han permitido durantes muchos años que puedan engañar a los pueblos.
Las normas internacionales que hoy permiten perseguir a los genocidas, a los que cometen delitos de lesa humanidad, o delitos de narcotráfico o de apoyo al terrorismo en  prácticamente  todas partes del mundo y la posibilidad de incautarles sus fortunas mal habidas, aunque las escondan en “paraísos fiscales”, les ha quitado piso de apoyo a los tiranos quienes no cuentan en su mayoría con fuerzas armadas dispuestas a masacrar a sus pueblos, salvo en Iran y Libia, ¡por ahora!.
Lo que ha sucedido en este año en Tunes, en Egipto y ahora en la mayoría de las demás dictaduras del Medio Oriente se va a regar por el mundo y las tiranías como la China, la de Corea del Norte, Bielorrusia, la de Cuba y la de nuestro país, en donde el gobierno ha pretendido comprarnos nuestra libertad, tienen contados sus días.
Están soplando vientos de libertad y democracia, la hora de los autócratas está tocando a su fin.