lunes, 14 de febrero de 2011

La Felicidad y la Ignorancia:

Sócrates:
"Yo solo sé que no sé nada"
La ignorancia desde su etimología se refiere a no saber o en todo caso a desconocer. Por supuesto la ignorancia tiene dos vertientes principales: La primera que es la que implica el desconocimiento de aquello que ignoramos, por algunos llamada ceguera cognoscitiva que es cuando no somos siquiera capaces de intuir eso que ignoramos y la segunda cuando conocemos que es lo que ignoramos, como sucede, por ejemplo, cuando nos referimos a dominios o materias que no son de nuestra especialidad, como podría ser, en mi caso, en cuanto a la física nuclear.
Hay un tipo de ceguera que se refiere a no poder ver esas potencialidades que están en nosotros y que estamos convencidos de carecer.(*)
Hay que pensar también que el saber "demasiado", suele ser peligroso para la propia integridad. Los autócratas ven con desprecio el conocimiento y más si surge de un pensamiento libre y por eso  Sócrates, que a pesar de sostener su ignorancia como bandera, sabía más que un pescado frito, fue "obligado" a suicidarse con la famosa cicuta, por saber demasiado, con lo cual el conocimiento puede traernos también infelicidad. Sin embargo un pueblo con acceso a alta tecnología y por ende bien informado, puede terminar de enterrar a la momia que gobernó a Egipto en los últimos 30 años.
También se presentan circunstancias en las que el saber ofende y es cuando se exhibe un gran conocimiento de algo o de muchos temas o materias,  frente a personas que se ven apabulladas con la magnitud de esa manifestación. En esos casos parece prudente pasar por ignorante. Por una parte podría ser que el "sabio" identifique el "ser" con el saber, es decir, por vanidad; que por timidez, busque conectarse con la otras personas, con el uso del activo más preciado que posee; o, que el ofendido interprete la exhibición de sabiduría como un juicio acerca de su ignorancia, que puede vincularse a la vergüenza de ser descubierta su ignorancia, en vez de complacerse con el don de la otra persona.
Por supuesto, hay un señor llamado Rafael Echeverría que en cuanto a este tema distingue entre la ignorancia aceptable y la inaceptable, la primera refiriéndose a lo que podemos ignorar porque no nos es necesario conocer para acometer las acciones que nos corresponden, como sería saber de astronomía a una persona que fabrica bicicletas y la segunda referida a aquello que debemos conocer y saber y que hemos elegido negligentemente no aprender, como sería el caso de una persona que sin saber conducir un automóvil, se aventura a hacerlo sin la preparación adecuada en cuanto a las normas de conducción y de tránsito, a la práctica requerida para adquirir la destreza y al cumplimiento de las normas legales referidas a la obtención de una licencia de conducir.
En cuanto a la felicidad, la ignorancia nos permite ser felices cuando el conocimiento puede traernos dolor o angustia, como es el caso de los “cuernos”: Los cuernos duelen cuando sabemos que nos los han puesto, no antes. Lo que sucede en estos casos puede ser que la felicidad sea un valor frágil y quizás hasta ficticio. No lo señalo de forma absoluta porque hay casos en los que develar la verdad no trae nada bueno y si muchas tristezas.
Me acuerdo de un tío de una amiga que ya de tercera edad, jubilado y sin mayores obligaciones familiares se siente mal y al ir al médico y hacerse todos los exámenes resultó que tenía cáncer de pulmón avanzado, inoperable y con un pronóstico de vida de algunos meses. Los hijos al saber el diagnóstico le preguntaron al médico el tratamiento, dietas y demás y el les respondió que nada que le hicieran iba a cambiar el resultado, con lo cual no debía prohibírsele fumar, comer, beber o hacer cualquier cosa que le viniera en gana. Con este pronóstico, los hijos decidieron no decirle nada acerca de la enfermedad y llevárselo a casa. El tío se mejoró a los pocos días y continuó con su vida habitual de jubilado. Resulta que pasado más de un año, fueron al médico y el caso estaba igual, ni mejor ni peor. Después de 5 años del diagnóstico sigue vivo. Este para mí sería un caso de Felicidad por Ignorancia.
También la “verdad” funciona de forma distinta dependiendo de las personas. A mi me pasó que me encontraron una inflamación de varios ganglios del cuello, que luego de varias pruebas y exámenes no encontraban su causa. En esa situación mi médico el Dr. Elster, programó para que me hicieran una biopsia de los ganglios para lo que le pregunté ¿Por qué me mandas a meter cuchillo? En ese momento el Dr. se puso pálido y no dijo nada. Entonces le pregunté: ¿Es que piensas encontrar cáncer?. Entonces me contesto. “Es solo una posibilidad.” Tuve que tranquilizarlo y le dije: “Mire Dr., mi intuición me dice que Dios quiere que yo joda (Ven: fastidie o moleste) un poco más en este mundo, por lo cual no me voy a angustiar por el asunto. Si me equivoco en esta intuición, veré que hago a partir del resultado de la biopsia”. Claro mi caso no era como uno que me contaron hoy de una bola que pareció en una radiografía de torax, porque en esa circunstancia estaría más chorreado que un palo en un gallinero. Salí de la consulta y me fui a un restaurante a comer y beber bien. Finalmente la biopsia no dio ningún resultado y el médico aún hoy no sabe la causa de la inflamación.
"Yo solo sé que lo sé todo"
El otro aspecto que si es más trascendente es la ignorancia de lo que se debería saber. Esta circunstancia se puede dar, por lo menos, en dos escenarios, uno el de la negligencia como es el caso de los Presidentes de muchos países que parecen monos con hojilla, pontificando sobre todos los temas inimaginables, sosteniendo cualquier disparate como si fuera una verdad revelada (no se les vaya a ocurrir pensar que hablo de micomandante presidente). Por eso un viejo político refiriéndose a un presidente (hoy en vías de batir el record Guinness por ser el que ha pasado más tiempo en un congelador), dijo que “lo único que le faltaba era un poco de ignorancia.”; y el otro caso, motivado al miedo a adentrarse en un mundo nuevo o desconocido o en el que no sean válidos los paradigmas con los cuales se vive.
Este tipo de ignorancia puede traer mucha infelicidad en el futuro, porque vivimos en un mundo de cambios muy acelerados en el que cada vez más se requiere que la gente aprenda nuevas competencias, nuevas habilidades, no solo teóricas o prácticas sino una gran capacidad de relacionarse mejor o de forma más productiva con las personas que nos acompañan o nos acompañaran en el futuro. Cada día vemos un “gap”, ensanchándose aceleradamente, entre nosotros y las generaciones que vienen pisándonos los talones y que si siguen así, o asumimos el nuevo ritmo de los tiempos, o nos van pasar por encima. Yo siempre digo que el que no avanza o se niega a evolucionar, retrocede e involuciona. Es evidente que asumir el aprendizaje como una práctica permanente en nuestras vidas y una actitud abierta y dispuesta al cuestionamiento o revisión de los paradigmas que nos pueden amarrar a un pasado que ya no existe, nos hace sentir inseguros, angustiados o desorientados, pero el poder dar un paso al frente de forma exitosa nos trae grandes satisfacciones y si el avance resulta fallido, el aprendizaje a partir de ese fracaso, nos da la fuerza, la destreza y la entereza para seguir avanzando con paso más firme.
La raza humana ha sido catalogada por los científicos como una especie de gran adaptación y la califican de generalista (que no solo se adapta al ambiente en donde ha vivido siempre, sino es capaz de adaptarse a casi todos los demás ambientes a los que migra o al cambio radical en el ambiente habitual), con lo cual es natural en nosotros esa necesidad de conocer nuevas cosas, de adentrarnos en mundos nuevos, entenderlos, modificarlos y también destruirlos.
Por esos cuando hablo de la ignorancia como fuente de felicidad lo hago en este sentido, en el de reconocernos ignorantes, pero con una voluntad indetenible de aprender, de crecer, de evolucionar, pero que debemos hacerlo en cumplimiento del objetivo primario de ser mejor personas cada día y prodigar este avance en beneficio de los que nos rodean.
Abracemos nuestra ignorancia y usémosla como motor de desarrollo. El mundo del futuro va a ser de los que asuman con valentía este reto.


(*) El misticismo parte de la premisa que que el conocimiento absoluto está en el todo o en Dios, según la creencia y a través de la práctica espiritual podemos acceder a ese conocimiento, que no nos viene de afuera ni de la razón.


lunes, 7 de febrero de 2011

La Felicidad y El Yoga:

El yoga es una disciplina física que busca incidir, en el cuerpo y la mente del practicante y que puede tener como fin la meditación y por ende la elevación espiritual.

En lo particular entiendo poco del tema y no soy más que partícipe en la práctica física del yoga, pudiendo solo comentar el resultado de mi propia experiencia. ¿Cómo llegué a esto? Lo explico a continuación.

Por efecto de mi formación de abogado,  habiendo sufrido los embates de una formación jesuítica y además del hecho de haber convivido con personas cuya intelectualidad supera con creces  la del común de la gente (yo ni cerca del promedio), he tenido a lo largo de mi vida posturas muy radicales acerca de varios aspectos,  bien sean intelectuales, religiosos, morales, jurídicos, etc.

Esto me llevó a apreciar la necesidad de entender mi realidad más allá de lo racional y de allí comencé a interesarme por todo lo que no lo era y poniéndome en contacto con las personas que perseguían un fin espiritual.

El racionalismo en exceso no nos permite aceptar que en la base tenemos todo ese mundo primitivo (reptilíneo) e instintivo que rige de manera inexorable nuestras vidas ni reconocer la importancia de las emociones en todos los aspectos de nuestra vida.

Esta escisión en la que vivía encontró su castigo (lo que los junguianos han dado en llamar la venganza de Dionisos) y fue cuando caí en una depresión, no demasiado profunda, pero si suficiente para hacerme reflexionar que no podía dar las espalda a las emociones en esta vida.

Para salir del hoyo me tocó buscar la ayuda de un Psiquiatra (junguiano) que me permitió adentrarme en mi interior desde una plataforma que considero  espiritual o lo sumo pre espiritual desde la óptica de Carl Jung, quien aparentemente se ocupaba de una disciplina científica, que resultó ser, en gran parte, una expresión mística. Creo que Jung nunca logró aceptar que su “verdad” no era comprensible en este mundo y menos desde una perspectiva racional.

Me adentré en esta disciplina y comencé a estudiar a algunos de sus seguidores más reputados como Rafaél López Pedraza y a James Hillman (Jung al referirse a sus seguidores señalaba: “Yo soy Carl Jung, no soy junguiano”, por los altos vuelos en los que se aventuraron sus discípulos) y asumir el tema del  dualismo, que es en muchos casos el causante de las crisis del ser humano, al no encontrar el elemento unificador del dualismo (tema ya tratado en el blog); la importancia del inconsciente colectivo a través del cual logramos conectarnos espiritualmente con los demás seres humanos, primero los más cercanos y luego los más distantes y poder acceder al pasado a nuestros ancestros, en fin a realidades que no son regidas por las leyes del espacio y tiempo que conocemos y aceptamos.

Esto me llevó a entender que el  inconsciente, que existe desde que el hombre es tal y que se remonta a su época más primitiva, tiene un lenguaje simbólico, no verbal, que podemos conocer a través de los sueños e interpretar para movilizarnos proactivamente.

De todo este pasaje, logré reconocerme como ánima y ánimus (parte femenina y masculina), lo que me ha permitido  intercambiar o combinar razón y emocionalidad sin complejos ni conflictos y abrirme a lo primitivo, dentro de mí, regido por el instinto y la intuición.

Después de esto comprendí que nuestra capacidad de evolucionar está ligada a nuestra apertura hacia el aprendizaje de nuevas ideas y la vivencia de nuevas experiencias permitiéndonos cuestionar cualquier paradigma con el que hemos vivido, incluso desde nuestra infancia.

No solo aprendemos a través de nuestra racionalidad, sino que lo hacemos también con nuestra vivencia emocional, con lo cual adquiere una gran importancia la vida y los acontecimientos que no tocan presenciar o protagonizar; pero también y sin que medie lenguaje racional, el aprendizaje que se adquiere a través del cuerpo, de lo físico, del contacto del cuerpo con lo que nos rodea (esto podemos ampliarlo viendo la entrada llamada en Defensa del Cuerpo).

Esto me llevó al Yoga. Por supuesto la mayoría de la gente tiene una idea general del yoga como una disciplina física en la cual las personas aprenden posiciones determinadas que no son nada usuales y que requieren de las personas de una gran flexibilidad y elasticidad.

Tengo amigos que han practicado una disciplina que se llama Sidha Yoga que en principio no exige la práctica de la disciplina física del yoga, o en todo caso es complementaria y que se enfoca en una práctica espiritual de meditación dirigida por un maestro llamado Gurú. Esto me llevó a conocer un libro escrito por un Gurú, ya fallecido, llamado Swami Muktananda Paramahansa (1908 – 1982) discípulo de otro Gurú, fundador de esta disciplina. Por cierto me resultó curiosa la coincidencia con el cristianismo con relación al dogma de la Trinidad (la trinidad en el sidha yoga es el “Ser” que es el todo, equivalente a Dios, el Gurú o maestro, equivalente al Hijo, Jesucristo y Shaktipat, que es la energía espiritual o el equivalente al Espíritu Santo). Por esto cuando he tenido contacto con los practicantes del Sidha Yoga les señalo que respeto mucho su visión espiritual y que mi ”Gurú” es Jesucristo y quedo de lo más bien. Muchos de sus discípulos siguen a una de sus herederas llamada  Swami Chidvilasananda y que es conocida como la Gurumayi.
Es curioso que al Gurú estar cerca de su muerte activa el Saktipat del discípulo, que es equivalente concederle la iluninación del Espíritu Santo. Después he entendido que el sidha yoga no tiene relación directa con la práctica del yoga, pero coinciden en la disciplina del cuerpo como práctica util en la evolución espiritual.

Este señor, al que he dado en llamar “señor mariposa” (hay quien dice que el reencarnó en una mariposa), resalta varias cosas que se parecen a todas las que escriben los que tienen alguna experiencia espiritual, entre éllas: la necesidad de la castidad, o de abstencsión sexual por algún período de tiempo, como instrumento de desapego de lo mundano y terrenal y la necesidad de disciplinar al cuerpo, en cuanto a la cantidad y calidad de lo que se come, hábitos de dormir, la meditación diaria, etc.

¿Cómo conjugo todo esta cantidad de ideas?. Bueno, no tan fácil, pero de forma simplificada lo hice así: 1.- Me pasé una temporada (4 días) en un monasterio ortodoxo griego, dedicado exclusivamente a la oración (en un próxima entrada voy a relatar esa experiencia y a quien reconocí en esa oportunidad); allí aprendí una forma de meditación de la que hablaré más adelante.  2.- Me fui a hacer el camino de Santiago de Compostela (Camino francés desde Ponferrada, a 200 Km de Santiago)  y que este año pienso repetir desde Fátima (a 300 Km de Santiago) y por último me incorporé a clase de yoga (para el año 2011 caminé desde Oporto a Santiago, trayecto de 220 Km,  y practiqué yoga por 3 años).

Lo último que es lo que voy a comentar tuvo su origen en un hecho cierto: ¡soy demasiado tieso!

Ustedes se preguntarán ¿Qué tiene que ver esto con lo que dije?.

Muy bien, intuyo que si la persona tiene una forma de pensar muy rígida sobre aspectos de la vida, esa rigidez se manifiesta en el cuerpo, así como la persona que se la pasa molesta deforma sus rasgos faciales de forma que expresan de manera permanente esa emocionalidad y muchas veces se envejece “feo”, si en general élla es muy negativa; la emocionalidad también transforma el cuerpo, de manera que una persona tímida mantiene baja la mirada y posiblemente tienda a encorvarse  (una persona muy vieja con osteoporosis también se encorva, por supuesto).

Por tal razón, si estaba incorporando conocimientos y experiencias para ampliar mi perspectiva y alejarme de la rigidez de mis posiciones eso se traduciría en mi corporalidad y pensé que al aceptar un aprendizaje a través del cuerpo podía modificar mi pensamiento y mi emocionalidad flexibilizando mi cuerpo, buscando no solo que mi mente se acerque a mi cuerpo, sino que también éste se acerque a aquella.

Ya tengo varios años en este camino y he aprendido que cada postura busca incidir en un órgano o parte particular del cuerpo y en general una práctica bien llevada ayuda a equilibrarnos energéticamente y emocionalmente, produciendo una sensación de paz y armonía muy grande. Lo curioso es que la gente que practica el yoga es normalmente la gente que dispone de un cuerpo muy flexible, especialmente las mujeres que con la cadera que tienen pueden asumir posturas de manera perfecta que para los hombres suelen costar mucho lograrlas. Me ha pasado mucho, que ante la dificultad que he tenido  a lo largo de esta experiencia y el lento y paulatino avance que he logrado, la gente me pregunta ¿Por qué sigues en esto si te cuesta tanto? Y yo les contesto: “Precisamente por ser tan difícil es que lo hago”.

No me ha sido fácil puesto que todavía no tengo la pericia para hacer todas las posiciones o las que hago no las puedo llevar hasta donde lo hace el profesor, pero lo bueno de esta disciplina es que no hay competencia; cada quien hace lo que puede, y si el profesor es cuidadoso, puede dar una clase a expertos conjuntamente con principiantes, marcando las diferencias del caso para permitir el aprovechamiento de la práctica por los noveles.

Uno de los aspectos más resaltantes de mi experiencia es que ha producido en mí “movimiento psíquico”, que se manifiesta con sueños muy vivos y pertinentes a las situaciones que me tocan vivir en el momento.

El otro día, en la oficina, oí una conversación entre otras dos personas, que en principio no me concernía y así la tomé. Ese día fui a mi clase de yoga y en la noche tuve un sueño en el que estaba en una reunión con los grandes jefes de la empresa y uno de ellos me reclamaba el por qué de mi falta de acción o de apoyo en ese asunto.

Al día siguiente hablé con las dos personas y les dije lo que podía hacer para ayudarlas a resolverlo y estuvieron muy de acuerdo con mi colaboración. El asunto en realidad era importante que se resolviera y me dió satisfacción poder colaborar.

En lo particular me ha tocado leer libros escritos por personas de elevación espiritual como San Juan de la Cruz (que es uno de mis favoritos en el mundo cristiano), de Gregorio de Pálamas de la iglesia ortodoxa griega y del Dalay Lama y del señor Muktananda del lado oriental y considero que todos tienen grandes coincidencia acerca de sus visiones acerca de lo que está más allá de nuestra realidad sensitiva, en ese mundo espiritual que todos compartimos se comparte la necesidad de llevar un estilo de vida  particular que abre las posibilidades de crecer hacia lo interno en la búsqueda del todo y de la unidad en el todo.

Después de leer los escritos de personajes como el mencionado en la página anterior (Küng), llego a la conclusión de que la intelectualidad de los teólogos puede ayudarnos a comprender y resolver problemas mundanos, pero no puede elevar nuestra comprensión y vivencia del mundo espiritual.

Por supuesto al tener una perspectiva cristiana es muy difícil aceptar otra adoración distinta a la de Dios y en algunos casos, los orientales, tienden hacia una veneración del maestro o guía. Los seres humanos, hasta los más elevados espiritualmente, no pierden su naturaleza y no dejan de tener su libre albedrío y por tanto, la posibilidad de escoger un camino u otro. Los cristianos resaltamos que Jesús compartía la doble naturaleza, con lo cual fue profundamente humano en su camino terrenal y si el maligno se propuso tentarlo, era porque Jesús podía pecar y escogió no hacerlo. De nuestros maestros debemos aprender y aceptar humildemente nuestra ignorancia para poder desplazarnos en nuestro camino de crecimiento, pero sin olvidar la naturaleza humana del mismo y su capacidad o posibilidad de errar (nunca perder la visión de la sombra en nosotros y en los demás).

De todas estas lecturas he aprendido las diferentes técnicas que se usan para meditar y las resumo así: 1.- La oración o meditación mántrica, que es la que compartimos todos; se logra mediante la oración o la repetición de una frase “sagrada” en un estado de relajamiento o recogimiento; los orientales insisten mucho en las posturas corporales para ayudar. 1.- La que yo he dado en llamar la meditación en acción, la cual, a su vez, tiene dos vertientes, la más antigua, en silencio, en las que encontramos el Tai Shi Chuan, algunas dinámicas en las artes marciales y el Yoga (éstas en occidente ni siquiera se consideran una forma de meditación); y aquellas en la que se reza la oración o el mantra, ya no en reposo, sino cuando se realizan labores normalmente físicas, repetitivas o no (pero que estemos muy acostumbrados a hacerlas) y que no requieran direccionamiento o participación del neurocortex. Esta la encontré con los sacerdotes ortodoxos griegos, quienes la practican rezando la oración de Jesús (Señor, Hijo de Dios, ten compasión de mí que soy un pecador) y era un técnica promovida por Ignacio de Loyola, que exigía de sus sacerdotes un mínimo de 10 minutos de oración o reflexión  matutino y 10 minutos de oración o reflexión vespertina, en el resto del día podían meditar mientras trabajaban. 3.- La meditación en Silencio, la cual solo es practicada por algunas religiones orientales y que está proscrita para los católicos. Esta requiere el acallamiento de la mente o poner la mente en blanco para entrar en un estado de vigilia relajada. Los cristianos no la comparten porque sostienen que al abrir esa puerta si no dejamos nada adentro, permitimos que nos “invada” cualquier influencia positiva o negativa, pero con la grave posibilidad de abrirle la puerta al maligno.

El mismo Jesucristo recomendaba a sus apóstoles que para poder expulsar demonio tenían que hacer ayuno y oración (disciplinar el cuerpo y meditar).

Es conocido que personas que por estos medios han logrado una elevación espiritual son capaces de realizar milagros o realizar actos que van a en contra de las leyes naturales conocidas, como era el caso de San Francisco de Asis (primer santo Católico con estigmas y que era famoso por hablar con los animales),  El Padre Pío, estigmatizado y que lograba sanar gente a distancia. San Martín de Porres, que tenía el don de la ubicuidad y levitaba durante sus oraciones y otros muchos más, del lado oriental y de los ortodoxo griegos (el Padre Paisios en el siglo XX).

Una gran amiga, Pilar, envió una experiencia de tipo espiritual que vivió al conocer a la mencionada Gurumayi y en la que relató lo siguiente:
“Montreau, Suiza, creo que era Marzo del 2001.
Maricarmen y yo saliamos del comedor del lugar donde se estaba celebrando el encuentro mundial de seguidores de Siddha Yoga con la asistencia de Gurumayi. Habíamos llegado a este sitio apenas dos horas antes y tenido la suerte de haberla visto aunque de lejos.
Íbamos conversando bajito cuando, al ir a subir una escalera, nos llevamos una gran sorpresa al ver que Gurumayi venia bajando rodeada de varios swamis (monjes). Yo creo que nos sobresaltamos. Nuestra reacción inmediata fue apartarnos para darle paso; nos quedamos al pie de la escalera agarraditas por la cintura. Al mismo tiempo no se si MC o yo dijimos en alto "Gurumayi" y ella sonriendo dijo "Hola" en castellano ( como supo que éramos españolas? Había gente de todo el mundo)
Entonces, termino de bajar las escaleras, creo que le dije "que linda eres" o "guapa" y MC también le dijo algo. Se acerco y me apretó suavemente pero con firmeza el brazo derecho y en ese momento nos fundimos las tres en una nube de luz. Nuestros cuerpos se desintegraron para fundirse con la luz de élla. Yo creo que esto duro segundos en los que no existió nada mas que luz.
Después ella siguió su camino tan tranquila.
A mi el éxtasis me duro varios días. Andaba como drogada y veía los colores en todo su esplendor. Esa noche Carmen y yo vimos salir una luz azul del lago y tenia forma de cruz. Al irme a dormir oí música celestial y a la mañana siguiente al cortar un kiwi por la mitad al desayunar vi como las pepitas saltaban delante de mis ojos.”

Estas experiencias nos enseñan que existe una realidad que no somos normalmente capaces de apreciar con nuestros sentidos pero que podemos alcanzarla desde nuestro interior a través de un camino espiritual que además de proporcionarnos una gran paz,  nos aporta una gran satisfacción y felicidad, pero el crecimiento espiritual no debe ser usado solo para nuestro beneficio sino tenemos que prodigar las gracias que hayamos recibido y proyectarlas en el mundo, como nos pidió Jesús que seamos "la sal de la tierra y  la luz del mundo".

lunes, 31 de enero de 2011

Una Respuesta a Hans Küng.

¿Amigos o enemigos?

Hace casi un año recibí una carta abierta a todos los obispos del mundo que enviara el teólogo Hans Küng (Suizo) y que contiene cuestionamientos en contra del Papa Benedicto XVI (Joseph Ratrzinger); ambos personajes fueron  nombrados Peritos del Concilio Vaticano II y hoy únicos sobrevivientes de ese encuentro; además de haber sido colegas profesores de la Universidad de Tubinga (después el segundo se mudó a Ratisbona). Según expertos en la materia, ambos son considerados los Teólogas más importantes de la Iglesia Católica Romana del siglo XX.
El señor Küng escribió un libro en el que cuestionaba el dogma de la infalibilidad Papal (ex cátedra) y que le ganó una prohibición de predicar o escribir sobre temas teológicos; ahora, dedicado a simple actividades sacerdotales, “dispara” un manifiesto con algunas recriminaciones y varias propuestas sobre el camino que deberían andar los líderes de la Iglesia. Los temas generales que trato son:
1.- Acercamientos y reconciliación con  los protestantes, anglicanos, judíos, musulmanes y con los pueblos indígenas de América, en contraposición señala que el actual papado ha recibido a los obispos que se revelaron en contra de Vaticano II, ha colocado en posiciones de poder a Obispos antisemitas y reaccionarios (¿?) y se ha dedicado a sonsacar sacerdotes anglicanos.
2.- No tener una visión moderna frente a las ciencias y su negativa al uso de preservativos para controlar la natalidad en poblaciones muy pobres y hambrientas como las africanas y su negativa a abrirse a la investigación con las células madre.
3.- Su actitud anti conciliar con lo cual ha retomado el exceso de pompa, los ritos eclesiásticos antiguos y la toma de decisiones de manera autocrática y no como fue lo acordado en Vaticano II, consultando a sus obispos y aceptando las diferencias culturales e históricas que existen en cada parte del planeta.
4.- La actitud de encubrimiento en contra de abuso sexual de algunos sacerdotes, incluso señala que los casos se manejaban como “secretum pontificium”.
Señala en resumen que existe hoy una crisis de confianza muy grave en la Iglesia Católica Romana, que es lo que explica las iglesias vacías y la escasez de sacerdotes.
Las recomendaciones se resumen en:1.- No callar las irregularidades y delitos cometidos. 2.- Acometer reformas. 3.- Actuar colegiadamente. 4.- La obediencia ilimitada se debe solo a Dios; 5.- Permitir soluciones regionales; y, 6.- Convocar un Concilio. 
En general me parece que se le pasó la mano, y su expresión es ruda  y hace algunas acusaciones muy serias sin que tenga fundamentos o no los señala con precisión (habla de miles de casos de abusos sexuales, y califica negativamente a personas sin mencionarlas ni fundamentar su juicio), sin embargo, las propuestas son todas muy razonables y correctas y en mi opinión la más importante es la necesidad de convocar un nuevo Concilio, en el que incluiría como miembros del mismos a los obispos de la Iglesia Ortodoxa, la griega y la rusa y una representación de los Obispos Anglicanos y Protestantes.
En cuanto al primer reclamo, creo que la iglesia ha tenido un gran acercamiento con la iglesia ortodoxa griega y en los últimos tiempos han venido trabajando sobre algunos temas teológicos, que no tienen mayor trascendencia, pero que han logrado mantener la separación de ambas iglesias, como es el asunto del Limbo, que ya fue desechado por el Vaticano, en consecuencia, ya los bebes que mueren sin bautismo van al cielo de todas formas; quedando el asunto del purgatorio (un invento que no tiene ningún fundamento en las escrituras), el asunto del “Filioque”  del que ya hemos hablado, el dogma de la Inmaculada Concepción y por último, el asunto de la autoridad Papal, que pienso que para llegar a un acuerdo, los va a obligar a reevaluar el asunto de la infalibilidad (dogma inventado recientemente para defenderse principalmente de las “herejías” provenientes de la ciencia). Asumo que la alta jerarquía eclesiástica no quiere mostrarse demasiado moderna para evitar distanciarse más de los ortodoxos. Los aspectos que la iglesia ortodoxa griega debe superar en aras del ecumenismo: 1.- Sostienen que el único baustismo válido es por inmersión, con lo cual desconocen el oficiado de otra forma y si uno se convierte a la ortodoxia le exigen volverse a bautizar al igual que los hacen los evangélicos "para volver a nacer". El bautismo no te hace miembro de una "iglesia" sino te hace seguidor de Cristo y de su IGLESIA y el baustismo con agua es una alegoría del verdadero baustismo que consiste en recibir al Espíritu Santo, que, en mi opinión, no se resuelve con el agua que te ponen o en la que te sumergen. En realidad es la manifestación de voluntad y una actitud congruente de seguir a Cristo, con lo cual tuvieron que inventar la confirmación porque la voluntad debe ser expresada por cada quien y no por los padres. Por eso pienso que el bautismo debería hacerse previo a la primera comunión, aunque los ortodoxos dan comunión a los niños. 2.- Los católicos romanos aceptan la misa ortodoxa válida, cuando no se consiga una católica romana para cumplir con el precepto. Los ortodoxos no reconocen otra liturgia. Si uno asiste a misa ortodoxa tiene que retirarse del recinto principal en el momento de la consagración y niegan la confesión y la eucaristía a los no ortodoxos. La iglesia católica ha integrado iglesias cristianas antiguas de rito oriental respetando su ritual ancestral. 3.- La curia ortodoxa en muy independiente y dependen poco de los Patriarcas. 4.- Hay que resolver el asunto de los iconos, que son consagrados (más allá de una bendición) y son objeto de culto, en contraposición a los romanos que solo rinden culto al "Santísimo Sacramento", en el entendido que para todos los creyentes cristianos, al ser consagrada la forma, se convierte en la carne de Jesucristo.
Como los anglicanos el asunto se complicó recientemente, cuando estaban a punto de lograr la reunificación, (los asuntos más resaltantes eran la ordenación de sacerdotes casados o casado posteriormente a su ordenación, el divorcio y aceptación de la autoridad Papal) surgieron algunos obispos que comenzaron a ordenar mujeres y a aceptar la declaración pública de sacerdotes homosexuales, que eventualmente llevaría a la aceptación del matrimonio con personas del mismo sexo. Esto ha producido un sisma en la Iglesia Anglicana y ante la falta de un liderazgo moral (La reina de Inglaterra es demasiado terrenal y jefa de una familia bastante disfuncional), ha producido una fuga de sacerdotes hacia la iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa. Creo que el aspecto más fácil de resolver es el de aceptar el matrimonio de sacerdotes, posiblemente de la forma que la aceptan los ortodoxos, antes de la ordenación sacerdotal, no después, puesto que no existe ningún fundamento teológico o bíblico que sostenga el celibato como obligatorio (en mi opinión el celibato no puede ser un requisito, sino una necesidad que puede surgir del camino espiritual de cada quien), en especial, el hecho de que se sabe a ciencia cierta que los Apóstoles, por lo menos un grupo de éllos, eran casado y con hijos, entre éllos, el mismo Pedro.
Con los protestantes es más complicados porque es una parte de la Iglesia que nació con el código genético alterado: está condenada a dividirse eternamente. Siempre he sostenido que Lutero carecía de fortaleza espiritual,  que se plegó a los deseos de la nobleza germánica que resentía la dependencia con el Papa, quien ejercía en esa época poderes terrenales y que tenía control de la curia en otros países, además de los tributos (indulgencias) que imponía a la feligresía del mundo, como requisito para ganar el cielo;  Él debió irse a Roma y sumarse al grupo de los "Spirituali" (para lo cual tenía el antecedente de San Francisco de Asis) y aceptar lo que le viniera encima, incluso una condena de la inquisición, como hizo Pedro y Pablo, que se enfrentaron al poder terrenal de Roma, fueron martirizados y aún así vencieron. Parecía que lo que más le preocupaba era compartir su lecho con una mujer y con su error, permitió que lo importante de su reclamo que era acercar las escrituras al pueblo, traduciendo la biblia a las lenguas locales (logrado en el Concilio Vaticano II)  y la eliminación de tributo al Papado (indulgencias) que era un vergüenza para la Iglesia, tuvieren que esperar tanto tiempo para ser corregidas. El diálogo con los protestantes es posible pero sólo con personas determinadas, posiblemente Teólogos de algún prestigio.
Con los musulmanes es más difícil porque son seguidores del Corán que es un texto muy desordenado (fue encuadernado ordenándolo desde la sura mas corta hasta la más larga, sin ningún orden cronológico o de contenido), a pesar que en el mismo se trata con mucho respecto y consideración a Jesús, quien es aceptado como profeta; se reconoce su origen divino (se equipara con el de Adán, creado por la voluntad de Dios) y se ensalza a la Virgen María (se habla incluso de la anuciación, claro es San Gabriel Arcángel el que participó en la anunciación y el “dictado” del Corán al profeta) y con una jerarquía religiosa muy dividida (más allá de los Sunitas y los Shiitas) y con una propensión muy fuerte a mezclar lo político con lo religioso, al deseo de imponer la Ley Sharia a propios y extraños (solo reconocen la Ley de Dios y desconocen las leyes de los hombres con lo cual resulta imposible permitir la convivencia pacífica con otras religiones), a perseguir a las personas seguidoras de “El Libro” como si fueren “Infieles”, cuando el propio profeta dijo que los infieles son los que no creen en el único Dios verdadero y confunden el martirio, con el asesinato y no como lo establece las escrituras que se refiere a los que mueren víctimas de la persecución religiosa. Por último y más grave al ser una religión que discrimina y viola los derechos humanos fundamentales de las mujeres (en este punto  hay otros que cojean en menor medida).
Con los judíos es otra cosa, pero también tienen un problema genético que es lo que hace surgir en los demás un sentimiento de rechazo. Primero se parecen mucho a los Calvinistas (hay católicos romanos que parecen seguidores de este señor), que con el asunto de lograr la santidad a través del trabajo (no debería ser solo con el trabajo), sienten que la abundancia es signo de que se es bien visto a los ojos de Dios, y es lo que se ha dado en llamar, predestinación; por cierto un defecto exacerbado en el hinduismo y su actitud frente a los llamados “intocables” (personas que están pagando por los errores cometidos en vidas pasadas con la pobreza y miseria que viven en la vida presente). Esto es lo menos grave, lo peor es que creen que siguen siendo el pueblo elegido de Dios, que no sería mayor problema, el asunto es que lo creen, con exclusión de todas las demás personas no judías. Si una persona cree en que existe un solo Dios creador de todas las cosas, incluyendo a la raza humana, la lógica es que se crea también que todos los seres humanos, creyentes o no, nacido de vientre judío o no, también forman parte del pueblo de Dios y por eso es que tanto los cristianos como los musulmanes hacen proselitismo de la “verdad” revelada, porque entienden que somos una única humanidad. Si bien han sido injustamente perseguidos y asesinados, en una parte se debe a que son excluyentes y eso lo vemos en la vida diaria: si una persona excluye a otra, ésta a su vez va a excluir a la primera. Pero la causa fundamental del rechazo en Europa del pueblo judío, en mi humilde entender, es por lo siguiente: En Europa hasta hace relativamente poco tiempo se consideraba pecado la usura, entendida originalmente como prestar con interés; en contraposición, los judíos, consideraban que era una actividad lícita (en Al Andaluz ocupaban cargos en el gobierno Moro vinculados al manejo y administración de los dineros públicos y solían ser cobradores de impuestos). Esto llevó a que los judíos monopolizaran la actividad bancaria y como banqueros se granjearon la antipatía de los que "perdieron todo" por pagar sus deudas o terminaron en las cárceles en la época que todavía existía la prisión por falta de pago (prisión por deudas). En situaciones de crisis severa resultaba conveniente la persecución o asesinato del banquero para evitar el pago del crédito, o en todo caso, eran un blanco fácil para adjudicarles la culpa de la situación económica, al ser un grupo religioso y social negado radicalmente a la integración plena a las sociedades en la que vivían, con lo cual, se facilitaba, no solo su identificación, sino la generalización hacia todos los miembros de esa comunidad, de los reclamos o injusticias que pudieren atribuirse a alguno de éllos. Entiendo que después de tantos años todavía no se ha logrado una plena reconciliación con el pueblo judío, pero Juan Pablo II dio un gran paso en este sentido cuando pidió perdón por todos los agravios cometidos en nombre de la fe cristiana en contra de ese pueblo. Ahora yo aspiraría que al igual que como se hizo con Galileo, es decir, que se declaró injusta su condena, la jerarquía religiosa judía, declare injusto el juicio que emitió el Sanedrín de Jerusalén en contra de Jesús y de todos los cristianos que fueron lapidados por su fe, entre otros que recuerdo, San Esteban y el mismo San Pablo, que fue entregado para ser juzgado por el gobierno de Nerón. Siempre les digo a mis amigo judíos, el Holocausto nos es solo una afrenta en contra del pueblo judío, sino en contra de la humanidad, realizada  por la humanidad. Esto es necesario entenderlo porque el bien y el mal yace en el corazón de todos los hombres y si vemos el mal en los demás y no en nuestros corazones, en realidad proyectamos en los demás nuestra propia maldad y podemos llegar a repetir esos errores, como los delitos de lesa humanidad que se han cometido en contra de los palestinos (sobretodo recientemente en la franja de Gaza). Tienen que releer al profeta Isaías y entender todas las maldiciones que profirió en contra del pueblo judío y finalmente lograr redimirse de ellas. En resumen se requiere una verdadera y sincera reconciliación con el pueblo judío y un acercamiento para que sea posible, entre otras cosas,  los matrimonios mixtos (ya se hacen en algunos lugares) permitiendo cooficiarlo.
No entiendo la reconciliación con los pueblos indígenas; me imagino que no será que aceptemos la religión Nahuatle y su necesidad diaria de sacarle el corazón del pecho a una persona viva para que el dios sol siguiera apareciendo todas las mañanas en el horizonte. Por esta razón las tribus que eran víctimas del imperio azteca, se alzaron con Hernán Cortez para salir de ese yugo (eran 30 soldados españoles apoyados por 3.000 indígenas). Si tuviera la oportunidad de compartir con un heredero de la cultura maya en Guatemala, se daría cuenta que son cristianos de habla castellana (es la única lengua que les garantiza contacto entre sí y el mundo, porque hay más de veinte lenguas mayas aún vivas en un territorio no mayor de 500.000 Km2), que viven con los valores de la cultura occidental y los autóctonos hibridizados de tal forma, incuso en la  practica de la religión cristiana. Eso es igual que pretender que los musulmanes se reconcilien con los pueblos originarios del norte de África, de la península de Anatolia y de Persia. Eso es como llorar sobre leche derramada. No podemos vivir en el pasado hay que construir futuro.
Lo de la ciencia es exagerado, Juan Pablo II dijo en una oportunidad que el Big Bang era el acto creador de Dios del universo y en el observatorio astronómico del Vaticano están en la búsqueda de señales de vida extraterrestre. No se puede pensar que Dios creo un universo tan grande para que solo ocupáramos una parte tan insignificante de él y además el plan de Dios no tiene porque excluir a nuestros hermanos en las estrellas, que estoy seguro de que existen, cosa muy distinta que hayan pruebas públicas de su presencia en la tierra. 
Lo de las células madre puede tener razón, pero recomendar prudencia no estaría mal porque muchas veces desconocemos las consecuencias nocivas de los avances tecnológicos. En mi opinión es más importante velar por una reproducción responsable que garantice la sustentabilidad de los ecosistemas del planeta. Un crecimiento incontrolado de la población nos llevará seguramente a la autodestrucción de la raza humana. Con relación a los preservativos se pronunció acerca de su uso para evitar el contagio de enfermedades, sobretodo en países con altos niveles de propagación del VIH. Además que el preservativo no constituye un método abortivo al igual que la "T" de cobre, por lo cual no hay un argumento serio para proscribirlos.
 Por último, el asunto de los abusos sexuales, resultó en una normativa que ordena el sometimiento de todos los casos a las instancias y a la aplicación de las leyes de los países en donde ocurran. Esperamos que sean debidamente denunciados los casos y penado el encubrimiento.
Hay un aspecto que no trata y es el papel de la mujer en la iglesia y la posibilidad de ordenar mujeres como sacerdotes. Es hora de darle su lugar a la mujer en el mundo moderno. Si como ha demostrado, puede desempeñar hábilmente cualquier posición política y profesional de manera altamente satisfactoria, no hay razón para excluirla. La excusa de la historia o la tradición no hace más que contradecir los textos bíblicos en los cuales no aparece ninguna prohibición. Lo que puede sacar del marasmo en que está metida la iglesia es dando ese paso fundamental de apertura, de modernización, sin que se implique relajamiento de los valores. Las mujeres son las protectoras de la familia, son las que garantizan que los valores religiosos pasen a las siguientes generaciones y tienen la fuerza emocional que requiere el mundo de hoy.
El mensaje es claro, la Virgen María ha sido protagonista del proceso de preservación y de evangelización más importante de los últimos tiempos. Su actitud ha sido siempre de respeto a las autoridades a quien Jesús encomendó su labor en la tierra, aún estando profundamente erradas en su ejecución, como pasó con Juan Diego que fue enviado al Obispo que encabezaba la destrucción de la cultura indígena en nombre de la fe. Élla declaró que los americanos también somos hijos de Dios (en la imagen de la virgen una mano es blanca y la otra es morena como símbolo de unión de las dos culturas). O como la virgen de Fátima que envió en su representación a tres niños humildes para que entregaran su mensaje a las más altas autoridades de la Iglesia. Ante este evidente mensaje se requiere una respuesta: reconocer que el compromiso de evangelización corresponde a todos los miembros de la iglesia, sin exclusión de nadie, sin discriminación, en una iglesia en la que todos somos parte y en la que los laicos asuman un papel definido y fundamental, como líderes en sus familias y de la sociedad.
A Hans Küng le diría que me parece injusta su sanción, pero que a pesar de élla debe orar mucho antes de escribir y debe seguir haciéndolo dentro de la Iglesia, con la paciencia infinita que se requiere para atender los asuntos de Dios, el Espíritu Santo proveerá su luz en su momento, porque los tiempos de Dios son perfectos...
En estas circunstancias solo pienso en el diálogo entre Jesús resucitado y Simón Pedro (Juan 21, 15 -17)
"21:15 Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que a estos?" Él le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos". 
21:16 Le volvió a decir por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Él le respondió: "Sí, Señor, sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas".
21:17 Le preguntó por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?" Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: "Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas."

(Pedro lo negó 3 veces y se dió cuenta del porque de la insistencia del Maestro, quien sabía que su encargado no era infalible)
En estas circunstancias hay que preguntarle tres veces al Papa: ¿Pedro tu lo amas?.¿Pedro Tu lo amas? ¿Pedro tu lo amas?



Nota: Una mujer de origen árabe que se auto califica de no creyente en lo sobrenatural, participa en una discusión con musulmanes acusándolos de violentos y en la que realiza incluso una defensa espectacular en favor de los judios y la que suscribo en un 95%. Abajo está el video.
  

jueves, 20 de enero de 2011

La Felicidad y la Vulnerabilidad.


Un animal vulnerable con
 un gran espolón en el rabo.
La cultura contemporánea valora demasiado el triunfo, el poder, la riqueza, en fin el “éxito”. Una
vida dedicada a la búsqueda titánica de valores que se piensan que garantizan la felicidad y que tienen el inconveniente de generar apetitos insaciables, porque su acumulación no satisface jamás.

En lo profundo el ser humano logra mayor satisfacción cuando “encuentra” el amor, se siente que “pertenece” o satisface su sentido de pertenencia, en definitiva, logra conectarse.(*1)

Este deseo de conexión es esencial porque antropológicamente y genéticamente somos miembros de una especie “social”,  no por casualidad, sino a partir de la debilidad física de nuestros primates ancestros frente a los grandes predadores. Esto exigía una estratégica de protección grupal que garantizare la supervivencia de la especie. Hay quien sostiene que la socialización es el primer factor de desarrollo mental de los primates, comenzando por la mayor sofisticación requerida en el manejo del lenguaje. (*2)

A pesar de vivir en un conglomerado social, el ser humano sigue sintiéndose solo y esto le produce angustia y miedo de no ser amado, de no pertenecer (ser miembro de una familia, un clan, un equipo, una nación, etc), en fin de conectarse o “unirse” a otro u otros. Este deseo puede que nunca se satisfaga completamente a lo largo de la vida, a permanecer separado física y mentalmente de los demás. Si pretendemos conectarnos con la obtención del éxito, poder o dinero, como fin último, al final la supuesta esa conexión o pertenencia va a estar condicionada, y la misma persona va a pensarlo así, a que se conserven esos logros. En el fondo siempre tendrá en su inconsciente la convicción de que la pérdida de esos premios lo sumergirían en ese temible estado de soledad absoluta (algo parecido al caso relatado en la película de Orson Wells llamada “Ciudadano Kane”).

La vulnerabilidad resulta mas impactante cuando surge de la conciencia profunda y real de nuestra finitud,  no el simple conocimiento de nuestra futura muerte, el cual manejamos desde que tenemos uso de razón, sino cuando la muerte se nos presenta de frente como una realidad que ha dejado de ser lejana o se vuelve inminente.

Resulta válido aspirar a una posición de poder o de dinero, si el fin último que perseguimos no es para hacernos cada vez más ricos y poderosos, sino para generar riqueza y bienestar a favor de otros.
El maestro Alfredo Fernández sostiene que el dinero -podemos incluir al poder- es un facilitador no debe ser un fin en si mismo. Si el dinero y el poder se usan no solo en beneficio de los demás, por ejemplo, para la mejora de la calidad de vida, en el sentido más amplio del término, puede lograrse una conexión con aquellos que se ven beneficiados por ese empeño, porque hacerlo de esa manera va a exigir involucrarse emocionalmente con el propósito y con las personas involucradas o beneficiarias.

No es que se deban menospreciar el éxito, el poder o el dinero, como logros de una vida, el asunto es que sean una manera de huir del miedo a la desconexión o “separatividad”. Por ejemplo Bill Gates pareciera ser un enamorado de su actividad creativa más que de su fortuna y poder implícito.

Como vemos en este caso una persona exitosa puede esconder este temor, el cual le causa además de todo, vergüenza, con lo cual se esmera no solo en ser exitoso sino en mostrarlo, incluso en épocas de fracasos. Por eso vemos personas con problemas que luchan desesperadamente por mantener una imagen de un éxito del cual ya no son partícipes temporal o permanentemente. Esta actitud puede tener implícito una baja autoestima de la persona o que no se considera suficientemente valiosa para merecer esa conexión.

Podemos reconocer esta actitud porque al preguntarles de su experiencia con el amor te comentan sus rompimientos;  o de pertenencia y te hablan de su exclusión o sus declaraciones transmiten lo que tienen o han logrado ocultando lo que son en realidad (es complejo para cualquier persona reconocer su ser o lo que es, su esencia, no lo que hace, hizo o ha logrado). Por esto se evade hablar del tema, perdurando el doloroso sentimiento de vulnerabilidad.

Todos somos vulnerables en mayor o menor medida. La diferencia está en que se puede vivir negando nuestra vulnerabilidad, lo que nos hará vivir con un miedo consciente o inconsciente, o se puede abrazarla y encontrar el coraje para buscar apoyos para seguir adelante.

Muchas veces vemos personas que parecen muy fuertes y seguras y que en circunstancias graves o dolorosas de desmoronan y por el contrario, personas que parecen frágiles que se crecen con las dificultades.

Para poder superar este dolor y miedo debemos tener el valor de mostrarnos a los demás tal cual somos y al permitirnos sentir nuestra propia vulnerabilidad, comenzar a entenderla y a manejarla.

Aquí surge un aspectos que es: ¿Frente a quien me muestro vulnerable?.
En mi juicio el camino es el del amor. Cuando amamos tenemos el coraje de acercarnos tanto a una persona que esta tiene mucha mayor facilidad para hacernos daño, pero encontramos el coraje de confiar en ellas y nos mostramos vulnerables por esa confianza. Esto es un camino de doble vía, puesto que la otra hará lo mismo.

Por esos es que las traiciones cuando se ha entregado este nivel de confianza son tan dolorosas y en la mayoría de los casos muy difíciles de perdonar.

En este sentido encontramos dos prototipos de personas:
Las que tienen un sentido de valía, es decir, que se sienten merecedoras del amor y con un alto sentido de pertenencia; y los que sufren por obtener lo que han logrado los primeros.

Los primeros se muestran determinados, dedicados y entusiastas y tienen el coraje de aceptar de que son imperfectos. Si aprendemos a aceptarnos como seres imperfectos o con carencias de algún tipo (sin que dejemos de reconocernos también competentes y valiosos en algunos aspectos), seremos capaces de, a pesar de los defectos y carencias, sentirnos con derecho a ser amados.

Desde esta perspectiva podemos tener, desde la humildad, la compasión o comprensión hacia las demás personas. Esto quiere decir que solo siendo compasivos con nosotros mismos (no indulgentes), podemos serlo con los demás.

Cuando logramos ésto es que podemos conectarnos realmente con las demás personas, porque la autenticidad nos libera de las cadenas que nos llevan a pretender ser una distintos a lo que realmente somos y dejamos florecer a nuestro verdadero ser.

La vulnerabilidad, vista desde esta perspectiva, nos hace hermosos; sin que deje de ser un sentimiento incómodo.

El coraje de aceptarse vulnerable nos permite ser los que decimos primero: “yo te amo”; aventurarse en mundos nuevos o desconocidos, de hacer cosas en donde no existen garantías de éxito, cuando decidimos invertir en una relación que puede o no funcionar.

No podemos vivir pensando que tenemos el poder de controlar y predecir lo que nos depara el futuro y la vida; para la vivencia de la felicidad es fundamental que dejemos de hacerlo. La idea no es que seamos veletas al viento y que las cosas pasen sin que movamos un dedo, sin que hagamos planes, sino que apostemos a hacer, a involucrarnos, a comprometernos, a pesar de la incertidumbre.

Este deseo de control es un paradigma que debemos romper y a partir de este acto podemos comenzar realmente un avance en nuestro camino hacia la espiritualidad.

No es posible evolucionar espiritualmente sin haber abrazado nuestra vulnerabilidad y sin tener la capacidad de conectarnos con otros. Hacia adentro cuando la soledad se convierte en una aliada para conocernos en toda nuestra integridad y desde allí somos capaces de proyectar nuestro mundo interior hacia los demás. Desde el conocimiento personal y el de los demás, encontramos la unidad: ya no son ellos y yo, somos uno en el todo.

Como señalamos, si bien la vulnerabilidad es fuente de miedos y pone a prueba nuestro sentido de autovaloración, abrazarla nos abre las puertas de la alegría, la creatividad, al sentido de pertenencia y del amor.

También nos permite desarrollar nuestra inteligencia emocional y por ende ser más efectivos en la vida, porque entendemos cuando requerimos apoyo y ayuda y la buscamos sin vergüenza, ni temor.

Por esto muchas personas se refugian en una religión. Éstas se nos presentan como instituciones que nos proporcionan respuestas para casi todas las preguntas y muchas de éllas constan de un certificado de “veracidad” y se constituyen en dogmas (paradigmas). Carecen de respuestas inciertas, solo juicios de aprobación o reprobación. Cualquiera de estas instituciones considera que está en lo correcto y que los que piensen distinto, están equivocados.

No es que esté sosteniendo que la religión es perjudicial, lo que es incorrecto es la incorporación a la misma para dejar de sufrir la vulnerabilidad. De todas formas cuando nos suceden cosas terribles, como una enfermedad grave y dolorosa o la muerte de un ser querido, la vulnerabilidad se apodera de nosotros irremediablemente y se produce, en muchos casos, una duda muy poderosa o una pérdida de fe.

Pero también nos puede pasar que mientras más incierta se nos vuelve la vida, más nos apegamos a esas “certezas”, agravando más la situación.

La religión debe ser una guía, un parámetro de conducta que nos apoye a tomar decisiones éticas en la vida, logrando una coherencia entre lo que se predica y como se actúa, pero es más importante como apoyo para transitar un camino espiritual.

Es mi criterio, el distanciamiento de las personas de las religiones tradicionales es principalmente debido a que no se hace partícipe al feligrés de la riqueza de la experiencia espiritual de la religión; es la distancia tan grande entre el púlpito y el banco.

También sucede, como forma de evasión, cuando nos llenamos de vanidad resaltando lo bueno en nosotros (sea cierto o falso), sin reconocer la sombra, que también se manifiesta como el “interés” (hago algo bueno o correcto porque lo debo hacer o porque quiero parecerlo o porque me otorga alguna ventaja o beneficio), y esta actitud la proyectamos en nuestros hijos, quienes también son perfectos y libres de pecados (cuando digo perfecto no me refiero al sentido espiritual de la palabra, porque en ese contexto, todos lo somos), con el inconveniente de que con esa actitud potenciamos en ellos el miedo o la incertidumbre de su propia vulnerabilidad.

No es que se menosprecie al niño, pero hay que reconocerlo valioso, incluso al que pueda tener limitaciones de importancia sea de naturaleza física (sordera ceguera, u otra discapacidad física) o intelectual.

Me conmoví una vez oyendo a un padre hablando de su hijo, ya fallecido, con síndrome de Down. El decía que, a pesar de las limitaciones que había tenido en la vida, había proporcionado una inmensa cantidad de cariño y simpatía a todas las personas que se habían relacionado con él. Recordaba su facilidad para relacionarse con todos los niños, quienes en ningún momento abusaban de sus limitaciones, ni siquiera hacían burla de él, como muchas veces sucede. Y me decía su padre: “Imagínate el dolor tan grande de un padre cuando nace un hijo con una dificultad tan grande, pero mi hijo nos enseñó lo que era el amor. Le doy gracias Dios por el hermoso Ángel que nos envió”.

Tenemos que asumir la responsabilidad de que las decisiones y actitudes que tomamos en la vida tienen un gran impacto en las demás personas; por esta razón, debemos abrazar la autenticidad, la humildad de reconocer cuando nos hemos equivocado y decir: “perdóname”, además asumir la responsabilidad del daño causado, corregirlo y corregirnos. Tenemos que dejarnos ver vulnerables, amar con todo el corazón a pesar de que no haya garantías y esto es lo realmente difícil de aceptar y más cuando se trata de nuestro hijos.
En los momentos de temor, tener el coraje de amar, de ser apasionado en los proyectos de vida, sin paralizarse ante un posible escenario de fracaso; y lo más importante repetir todos los días: “Estoy agradecido”, porque sentir mi vulnerabilidad me hace sentir que estoy realmente vivo, que soy suficiente; dejar de gritar y comenzar a escuchar, en fin, ser más amable con los demás y conmigo mismo.

(1*) Erick From habla de la sensación de “separatividad” del ser humano cuando se percibe solo e indefenso ante las fuerzas de la naturaleza y de la sociedad.
Como conectarse con solo un beso (vean el video del primer beso entre gente que no se conoce y verán cuan poderoso es mostrar la vulnerabilidad para conectarse con otra persona)


(*2) Otros señalan que es la bi-pedestación, per se, o la posibilidad de hacer uso de las manos para la creación de herramientas, o su posterior evolución consistente en la oposición de los dedos pulgares de las manos y más modernamente, la tesis del que he llamado “Hommo Acuaticus”, referido al ancestro que emigro de la sabana a las orillas del mar y por ende se convirtió en un nadador, pescador y por ende consumidor de alimentos ricos en fósforo, lo que lo convirtió en un primate lampiño, en comparación con otras especies terráqueas, con un principio de membrana natatoria entre sus dedos y una orientación en el nacimiento del vello y cabello en sentido contrario de nuestros parientes lejanos y cercanos.

domingo, 9 de enero de 2011

El Mal de Ojo vs. La Felicidad:


 (in english http://vivirlafelicidad.wordpress.com/2012/11/16/happiness-vs-the-evil-eye/ )
Desde la perspectiva de la ontología del lenguaje, las declaraciones que hacemos en muchas oportunidades tienen el poder de crear una nueva realidad o “crear nuevos mundos” y de allí es que desde la óptica de esta disciplina se afirme que el lenguaje es “generativo”. Esto a su vez implica que el lenguaje puede ser constructivo o destructivo, según la buena o mala intención del emisor.
La expresión verbal o escrita de una persona nos puede decir mucho de su forma de pensar, sus prejuicios, su actitud ante la vida, sus emociones, etc., por supuesto tomando en cuenta la congruencia. Nos referimos a la congruencia como la mayor o menor coincidencia entre lo que se predica y como se actúa.

Sin embargo el “mal de ojo” no necesariamente requiere de una expresión verbal o escrita sino a veces es suficiente un pensamiento.

El “mal de ojo” es una suerte de deseo negativo o maldición que se dirige a otra persona, cuya motivación puede ser variada entre otras por la ira, la venganza, el resentimiento y una de las más graves, por la envidia.
Esta creencia es tan ancestral que en el antiguo Egipto existía una protección para este mal llamada "Ojo de Horus" y que hoy en día se conoce como “nazar”, el talismán más frecuente en Turquía (ver foto).

Sobre este talismán existen unos requisitos y son que, primero, solo se puede comprar el mismo para regalarlo, no para usarlo uno mismo y lo segundo es que se debe colocar en un sitio que garantice que los demás lo vean, es decir, se coloca normalmente a la entrada de una casa o de un negocio.

Esto lo pongo de ejemplo porque en casi todas las religiones existen formas de protección con dijes, brazaletes y otros a través de oraciones o mantras o invocando protecciones divinas.

En cuanto a las casas, los cristianos colocamos un crucifijo, los que somos Marianos una imagen de la Santísima Virgen, en cualquiera de sus advocaciones y los judíos usan la Mezuzah (*)

Ustedes podrán pensar que estoy loco, pero les cuento como llegué a este tema.
Hace más de 25 años tomé un curso sobre manejo energético, tema que me daba mucha curiosidad en ese tiempo y al llegar al taller, el facilitador reparó inmediatamente en mí y me dijo: “Tu eres una persona muy perceptiva”. Me asombró el comentario, pero no le dí mayor importancia. Luego de las introducciones del caso, me pidió, para una actividad que iba a realizar, que me retirara del salón lo suficientemente lejos para no oir lo que estaban preparando. Al rato me llamaron y en el salón habían hecho un círculo con las sillas (eran alrededor de 12 personas) y en el medio había un pequeño banco y una mesita que tenía dos vasos de agua con un papelito doblado debajo de cada uno. Me dijo el facilitador: “Toma cualquiera de los dos vasos y bebe un trago de agua y cierra los ojos por un momento”. Lo hice y me dijo: “Que te hizo sentir ese trago”. Yo le contesté: “Me sentí con una tristeza profunda y como si me estuviera cayendo por un hoyo sin fondo.” Entonces me pidió que repitiera lo mismo con el segundo vaso y me preguntó: "¿Qué sentistes?" Y  le contesté: “Sentí que el vació se había llenado y no había más tristeza.”

Yo todavía no entendía nada del ejercicio y le pregunté: ¿Qué sentido tiene esto? , a lo que me pidió que abriera el papelito del primer vaso y lo leyera y el mismo decía “MAL” y que hiciera lo propio con el segundo y el mismo decía “BIEN”.

Seguía si entender pero el facilitador me dijo: “Los papelitos no tienen que ver con lo que sentistes. Cuando salistes pusimos el primer vaso y le pedí a tus compañeros que se concentraran en el mismo para transmitirle todos los sentimientos negativos que ellos quisieran. A ese vaso le pusimos el primer papelito. En cuanto al segundo, les pedí que se concentraran en el amor y todas las cosas buenas que quisieran. A ese vaso le pusimos el segundo papelito. Tu lo que hicistes fue sentir los malos y  los buenos deseos que les añadimos a los vasos”.

Yo quedé confundido y él me pidió que hiciéramos otro ejercicio. El tomó una moneda grande (un fuerte de la época) por un rato y me lo entregó, cuando lo tenía en la mano me preguntó: ¿Qué te hace sentir? Y yo le contesté: “Una gran tristeza” y me dijo “Percibistes lo que yo le incorporé a la moneda”. Y a renglón seguido me entregó sin más trámite una cajita de fósforos que parecía tener algo sólido adentro y me dijo: “Tómala un rato en la mano y luego me dices lo que sientes”. Yo lo hice y le dije: “La tristeza se acabó y siento una paz muy grande”. (lo curioso es que él solo me pasó la cajita de fósforos, no la tomó por un tiempo como  hizo con la moneda). Yo le pregunté: ¿Qué pasó aquí, no entiendo? y el facilitador solo me dijo: “Abre la cajita de fósforo y muestra lo que hay adentro”. Lo hice y resulto ser un crucifijo…..

Como se aprecia, estos malos o buenos deseos no solo afectan a los demás seres humanos sino también tienen influencia en los objetos y en este sentido es interesante el estudio que realizo Masaru Emoto sobre el efecto de lo negativo o positivo en el agua, que queda evidenciado cuando se forman los cristales de hielo al congelarla. Este estudio plantea los posibles efectos negativos en la salud del ser humano cuando se tiene una actitud negativa por su influencia en los líquidos que conforman al cuerpo humano.  Para ver un video sobre este planteamiento, lo pueden acceder a continuación:
Después de mi experiencia entendí la importancia de los pensamientos, el cuidado que hay que tener con mis malos pensamientos, porque los mismos pueden afectar negativamente a las demás personas y  el propósito de repartir bendiciones y buenos deseos a todas las personas que me rodean.

Por esto aprovecho para desearle a mi país y a todos mis lectores y a todos los suyos todos lo mejor y que los cubran toda clase de bendiciones.
(*) El significado original de la palabra mezuzah es: POSTE o VIGA. (Éxodo 12,7)
La palabra indica este objeto, clase de pequeña caja que contiene el pergamino sobre el cual las palabras de la Tora son escritas y que es colocado sobre el poste derecho de las puertas de casas judías y giradas hacia el hogar de la casa.
En la Tora, encontramos las directivas por lo que se refiere a su colocación: ”Escucha, Israel: Jehovah nuestro Dios, Jehovah uno es!.... Las Escribirás en los postes de tu casa y en las puertas de tus ciudades. " (Deuteronomio 6, 4.9.)
Se coloca sobre los postes de los lugares de vivienda fija generalmente sobre el primer tercio del poste a partir de la parte superior, de tal modo que sea visible y accesible. 

jueves, 30 de diciembre de 2010

La Sincronicidad, ¿Casualidad o Causalidad?


Siguiendo el tema de los hechos inexplicables o curisosos, uno de los lectores del Blog me sugirió comentar el tema de la sincronicidad.
Este término fue usado por Carl Gustav Jung para referirse a “la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera acausal”. “Así pues, emplearé el concepto general de sincronicidad en el sentido especial de una coincidencia temporal de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal, cuyo contenido significativo sea igual o similar”. Para evitarse malentendidos “lo diferenciaré del término sincronismo, que constituye la mera simultaneidad de dos sucesos”.(Volumen 8 de las obras completas de Jung).

Lo mejor para entender la sincronicidad es con un ejemplo:
Acababa de conocer a un mujer con la que había salido solo en una oportunidad, coincidiendo esos días con mi lectura de un libro de Rafael López Pedraza llamado Dionisos en el Exilio.

En un día determinado en el que habíamos acordado encontrarnos en la noche para comer liviano y luego ir al cine, haciendo tiempo para salir, me leí una parte del antes citado libro que señala:

“Hasta donde tengo entendido, la única novedad que realmente ha ocurrido en la historia de la humanidad es el salto hacia delante, dado por las mujeres en tiempos recien­tes, al moverse, en un período muy breve, hacia campos que antes eran prerrogativa de los hombres. En las universida­des de hoy, el número de mujeres es cada vez mayor que el de los hombres, lo que crea una situación que habría sido impensable unos cuantos años atrás. Con todo, al lograr aceptación y éxito, en la vida académica, científica, política y de negocios, las mujeres. han asumido el aspecto titánico de la historia, con su exceso característico de facetas tecno­lógicas, políticas y empresariales en el vivir.

Debemos preguntarnos sobre los rasgos unilaterales que caracterizan a esa mujer, recién exitosa y titánica. Quizás la imagen de una ménade de Las Bacantes, adorando a Dionisos en los tiempos antiguos y que ha sido dejada atrás por la historia, aún está latente en algún espacio de su psi­que inconsciente y merece reflexión. Es difícil imaginar cómo esta ménade reprimida, o la psicología que ella per­sonifica, se conduce en medio de las complejidades de la mujer moderna.

Podemos observar que el instrumento que la mujer moderna usa para enfrentar el reto que supone su incursión en el mundo de hoy, es la aceleración titánica. Términos como la histeria y el animus me vienen a la mente como complementos de esa aceleración(25). El cuerpo de esta mujer debe tener la condición física de la virginal Artemi­sa para poder mantenerse trotando, con los aeróbicos. la danza y demás.(*) Pero, bajo ninguna circunstancia, un cuer­po gimnástico artemisal puede confundirse con el cuerpo emocional dionisíaco.

Se discute muchos en los encuentros de ginecólogos, internistas, endocrinólogos y psiquiatras sobre las tenden­cias psicosomáticas de esa mujer moderna, acelerada y llena de tantas responsabilidades. Entre esas condiciones psicosomáticas, por mencionar una de esas dolencias, los problemas tiroideos han alcanzado proporciones epidémi­cas(26). Nadie sabe con exactitud de qué modo están sufriendo las mujeres su incursión histórica pues, en psicoterapia. es común encontrar mujeres que están, de hecho, 'desmembra­das' entre su deseo de estudiar, de competir en el lugar de trabajo y el de ser madres. Es válido concebir un enfoque y postular que la biología de la mujer no está ‘programada' para este modo de vida. Se trata de una enorme brecha biológica.”
La notas del texto las transcribo al final.
(LÓPEZ-PEDRAZA, Rafael. “Donisios En El Exilio” Gráficas Acea, Caracas, Venezuela año 2000, pgs. 63-65).

Terminando solo de leer el texto escribí al margen del mismo el nombre de esta nueva amiga a la que vería pocos minutos después, debido a que esta descripción calzaba totalmente con la impresión que me había dado al conocerla la primera vez; tan impresionado estaba con la “casualidad” que decidí llevarme a la cita el libro para leerle el pasaje y verificar con élla mi juicio.

Al encontrarnos en el restaurant, le leí el texto y sin que élla me diera su opinión, le dije: “Tu cuadras exáctamente con esta descripción, porque eres una mujer luchadora, universitaria, exitosa en el trabajo y tus negocios, trabajadora incansable, lo que demuestra que te desenvuelves muy bien en el “mundo de los hombres”, tienes aspectos artemisales, una figura perfecta y una obsesión por el ejercicio físico. Lo único de todo lo que dice el texto que no tengo información es sobre algún padecimiento tiroideo del que sufras, porque apenas acabo de conocerte.”

Mi amiga no me respondió nada, sino como cargaba puesta una bufanda, lo que hizo fue quitársela para mostrarme un cicatriz en el cuello y a renglón seguido me dijo: “Hace unos años me encontraron un tumor en la tiroides y  tuvieron que sacármela.”

Curiosamente, se me presentó años después otro caso parecido, no por la descripción del personaje sino referido a un tumor maligno, ya metastásico, en la tiroide.... Pero esa historia es espectacular.

(25) En este contexto, el animus  significa que la mujer actúa a partir del conocimiento (logos) que los  hombre han logrado acumular a través de la historia.
(26) Dos enfoques junguianos sobre las complejidades de los "problemas tiroideos” son: "Medical and Psychiatric Diagnosis". En. H.K. Fierz. 1991. Junguian Phiquiatry. Einsielden: Daimon Verlag, cap. X. p. 203; y “Horroris Morbus: Unit of Disease an Image of Ailing” de Alfred Ziegler. En: l986. Procedings of the Ninth International Congress for Analitical Psycology.  Jerusa!én 1953. Einsiedeln: Daimon Verlag.
(*) Coincido que una mujer con un marcado arquetipo Artemisal, puede ser víctima de este actuar en el mundo desde el "ánimus" dejando de lado los mandatos del "ánima"; sin embargo, pienso que la confrontación que produce estas alteraciones parte de la actuación de la mujer en contra de sus instintos humanos, como por ejemplo la maternidad, que está presente en mayor o menor medida en toda mujer independientemente de su ejecución arquetipal (podría ser por el intento de desconocer los mandatos del cerebro reptil). Esto me lleva a que una mujer fuertemente influenciada por Demeter o por Era, que renuncien o difieran excesivamente asumir su rol de madre o esposa, según el caso, pueden tener estos mismos desórdenes de salud. En lo particular tuve un caso de cáncer metastásico de la tiroides en el que la paciente tenía dos arquetipos muy marcados, el de Demeter y por el otro lado Atenea y que su necesidad de lograr éxitos profesionales y económicos para su familia, había diferido una y otra vez el embarazo. La decisión de embarazarse fue la que la llevó a descubrir las graves alteraciones metabólicas (hiper-tiroidismo) que le producía el tumor en la tiroides y que impedía, en ese momento, lograr su objetivo. El diferimiento de su anhelado proyecto de madre le pudo quitar la vida, pero irónicamente su decisión de embarazarse fue lo que le permitió salvarla. Por cierto, se curó del cáncer y en contra de todo pronóstico médico logro tener un hijo y pronto dará a luz a un segundo.




martes, 28 de diciembre de 2010

La Felicidad y la Fe en los Milagros.

Iesum Christum Nike (Jesucristo triunfante)
Aunque la palabra milagro etimológicamente viene de la palabra mirar, se utiliza para referirse a un hecho o circunstancia que es inexplicable para el ser humano y al que se le atribuye un origen sobrenatural o divino.
Hace tiempo quería escribir sobre el tema de los milagros, tema que tiene mucho que ver con la fe y me convencí de hacerlo porque en la reunión de Noche Buena conversando con el Dr. Mélich y el Dr. Pérez,  dos señores mayores (de quince años), me señalaron que no creían en los milagros, asunto que me causó asombro debido a que ambos son católicos practicantes, claro que con una deformación religiosa producto de su pasantía por un colegio jesuita (Colegio San Ignacio de Loyola).
En estos casos yo me hago la siguiente pregunta ¿Cómo se puede ser cristiano si no se cree en los milagros?. Puede que los evangelistas hayan exagerado un poco sobre la vuelta a la vida del podrido Lázaro, o de la multiplicación de los panes y los peces (podían ser escasas las habilidades matemáticas de los apóstoles), pero indudablemente sin la creencia en la resurrección de Cristo al tercer (sic) día (otro error matemático, fue al segundo, bueno en realidad como a las 40 horas de fallecido), no existiría el cristianismo. A menos que se conciba que los milagros son cosas del pasado, a pesar de que la Iglesia Católica se la pasa beatificando y santificando gente como si fueran chorizos, basando su decisión en los milagros concedidos por esas personas de vida digna y piadosa.
En lo particular creo en milagros de origen desconocido, y en la capacidad del ser humano de realizar milagros o ser instrumentos de los milagros o intermediario entre lo que está más allá y el mundo que percibimos comúnmente.
En un pasaje bíblico los apóstoles le señalan a Jesús que le impusieron las manos a unos enfermos para librarlos de los demonios y no lo pudieron hacer y Jesús les contestó que  para lograrlo requerían de mayor ayuno y oración, con lo cual en vida de Jesús ya los apóstoles habían sanado enfermos.
Este episodio lo señalo porque la participación en un milagro como autor, intermediario o como lo quieran llamar requiere de la persona algún grado de elevación espiritual que puede ser de origen o desarrollada a través de una práctica o una sadhana adecuada.
He tenido la fortuna de presenciar situaciones, que no podrían considerarse como milagros, pero que son inexplicables desde el punto de vista racional o como señalamos que puede tener un origen sobrenatural como el caso que relato:
 Un día me informaron que un pariente joven, para hacerse una operación quirúrgica, le habían exigido los exámenes tradicionales de sangre. Cuando le presentó los exámenes al cirujano, le apareció el azúcar en 400, los triglicéridos en 300 y el colesterol en 250. Por supuesto el médico suspendió la operación por lo elevado de la glucosa en la sangre. Ante esta situación se le abría el panorama de un cuadro de diabetes con el posible escenario de tener que depender de inyecciones diarias de insulina. Esto me tenía muy preocupado porque a pesar de su edad, 32 años, al haber sido su padre insulino dependiente, se podría ver en esta situación, además de que una diabetes 1, con niveles de colesterol y triglicéridos altos, pronosticaba un posible infarto (su padre murió al sufrir un segundo infarto fulminante). Fue asignado a un endocrino, quien le puso una dieta y le pidió que se repitiera todos los exámenes 15 días después.
Antes de conocer los resultados de los análisis y tratamientos del médico, estaba yo en la peluquería dándole vuelta en la cabeza al asunto con mucha preocupación e imaginando las dificultades que este estado de salud le generaría y el tener que adaptarse al régimen de vida a partir de el diagnóstico de la enfermedad, asumiendo con la experiencia de su padre que su caso fuera de la misma gravedad. En ese momento entró en la peluquería un hombre que tenía apariencia de estar desequilibrado (mal vestido, cabellos despeinados, ojos desorbitados), se sentó en la silla de los que esperan turno y sin que nadie le dijera nada, ni se inmutaran, comenzó a hablar en alta voz, diciendo: “A el lo que le pasa es que es muy desordenado con la comida, come mucha grasa y fritos, además de comer muchos dulces. Si el hiciera lo que le dice el médico, comiera sano e hiciera ejercicios  tendría una buena salud y ningún problema.”. Se levantó de la silla y se fue de la barbería. En los días siguientes, el pariente se repitió los exámenes y los mismos salieron dentro de rangos normales, diagnosticándole solo diabetes tipo 2, con lo cual, no tendría necesidad de usar insulina, sino tomar unos medicamentos y seguir un régimen de dieta estricta de grasas y carbohidratos y ejercicios, tal y como el “loco” había dicho. Por supuesto cuando a esa edad le diagnostican a alguien diabetes 2, tiene una gran probabilidad de que desarrolle con el tiempo diabetes 1, pero saber que tiene la tendencia y con la voluntad de cuidar sus hábitos alimenticios y de ejercicio, puede retrasar de manera importante el proceso de la enfermedad y mantener una buena calidad de vida. A partir de allí entendí que se puede pedir ayuda y que de alguna forma te llega; siempre he pensado que el “loco” era alguien que decía lo que un ángel le soplaba al oído.
Ustedes pueden pensar que es casualidad, pero me pasó con otra persona algo muy parecido que me llevó a pensar que a mi también me “soplan” al oído.
Para que un milagro se lleve a cabo se requiere de la fe;  lo contrario es pretender ganar en la lotería sin comprar ni un "quinto". Entiendo que hay milagros que pueden darse y otros que no corresponden, porque hasta Lázaro a pesar de su resurrección le tocó morir finalmente. La fe es una actitud optimista que abre muchas puertas y que en los casos en que debemos enfrentar reveces, podemos encontrar las fuerzas para seguir adelante, incluso resurgir de las cenizas como el ave phoenix....
En un próxima entrada les comentaré del otro caso mas impactante.