sábado, 11 de diciembre de 2010

Premio Nobel de la Paz

Activista chino Liu Xiaobo
El texto fue leído en Estocolmo por la actriz sueca Liv Ullman. Corresponde a la declaración que Liu leyó en diciembre de 2009, durante el juicio que se le seguía por subversión del Estado. Es un ejemplo de la vivencia conforme a los valores de la Cultura de Paz. El texto es como sigue:

"Yo no tengo enemigos, ni odio. Ninguna de los policías que me investigaron, que me detuvieron, que me interrogaron, ni los fiscales que me llevaron a juicio, ni los jueces que me juzgaron, son mis enemigos. Aunque no puedo aceptar vuestras investigaciones, detenciones, interrogaciones, veredictos... sigo respetando vuestras profesiones, vuestra integridad. Siento vuestro respeto, y vuestra buena fe".
"El odio puede pudrir la inteligencia y la conciencia de una persona. La mentalidad enemiga puede envenenar el espirito de la nación, puede incitar a luchas crueles y mortales, destruir la tolerancia y humanidad de una sociedad, y complicar el progreso de una nación hacia la libertad y la democracia. Es por ello que espero llegar más allá de mis experiencias personales mientras soy testigo del desarrollo y cambio social de nuestra nación; espero contrarrestar la hostilidad de nuestro régimen con buena fe, y de acabar con el odio a través del amor".
"Precisamente por estas convicciones y por mi experiencia personal, estoy convencido que el progreso político de China seguirá adelante; yo, lleno de optimismo, espero la llegada de una China libre. No hay fuerza que pueda poner fin a esta lucha por libertad política, y China será -tarde o temprano- una nación regida por la ley, con derechos humanos inalienables. También espero que este tipo de progreso pueda reflejarse en este juicio, mientras espero el veredicto imparcial de este tribunal".
"Si me permiten decirlo, la experiencia más afortunada que he tenido en los últimos veinte años ha sido el amor incondicional de mi esposa, Liu Xia. Ella no pudo estar presente como observadora ante este Tribunal hoy, pero quiero decirte, querida, que creo firmemente que tu amor por mi persona se mantendrá igual en el futuro como siempre lo ha sido. A lo largo de todos estos años que he vivido sin libertad, nuestro amor estuvo lleno de la amargura impuesta por circunstancias exteriores, pero sigo disfrutando de su sabor, y este amor sigue existiendo sin límites".
"Cumplo mi sentencia en una prisión física, tangible, mientras tu me esperas desde la prisión intangible del corazón. Tu amor es la luz de sol que me llega incluso a través de los muros más altos y penetra las barras de acero de la ventana de mi celda, cayendo sobre cada centímetro de mi cuerpo, aportando calor toda parte de mi cuerpo, permitiendo que siempre sienta paz, libertad, y la felicidad del corazón, llenando cada minuto de mi tiempo en la cárcel con significado".
"Espero que yo sea la última víctima de la inquisición literaria de China; espero que nadie sea encarcelada por sus palabras en el futuro. Suprimir la libertad de expresión es suprimir la verdad. No hay nada criminal en aquello que he hecho, pero si traen cargos en mi contra por ello, no tengo queja alguna".

Si quieren saber la causa por la que fue condenado a once años de prisión, busquen el manifiesto 8, firmado por más de un centenar de personas y cuyo texto fue elaborado principalmente por Liu Xiaobo. Juzgue por sí mismo la justeza de la condena que fue aplicada en este caso. Pueden encontrarlo en:
 http://www.scribd.com/doc/38968692/Liu-Xiaobo-Carta-08-Manifiesto-de-la-disidencia-china

martes, 7 de diciembre de 2010

Navidad, siempre una Esperanza:

La Natividad

El objetivo trazado y que me llevó a escribir este blog, no fue más que dejar por escrito reflexiones acerca de mi vivencia personal a lo largo de muchos años. No pretendo pontificar sobre verdades absolutas (totalmente contrario a mi temperamento herético), porque entiendo que todos somos distintos y nos ha tocado vivir experiencias muy disímiles que nos dan visiones y perspectivas también diversas. Solo aspiro que una frase que haya escrito pueda significar para una sola persona algo positivo, haya abierto una rendija en un momento de confusión o simplemente que lo haya entretenido con algún disparate. En este momento agradezco mucho su paciencia y sobretodo hago énfasis en los que se han tomado la molestia de hacerme comentarios a favor o en contra en algún tema, en tal sentido, me encanta la diversidad de pensamiento, de visiones en las personas, de lo contrario hubiera sido aburrida esta labor.

A todos ustedes un abrazo fuerte y aquí les mando una reflexión de Navidad:

Siempre la Navidad  trae una mezcla de felicidad y tristeza.
Aparte de la connotación religiosa que supone la celebración en familia del natalicio del Jesús de Nazaret y con la incorporación de la leyenda de San Nicolás, que trae todos los años regalos a los niños del mundo (en otras tradiciones esta labor le ha sido encomendada a los tres Reyes Magos), la Navidad es una fiesta de generosidad en la que compartimos la alegría con propios y extraños.

Sin embargo, en cada Navidad recordamos también a todas aquellas personas con las que a lo largo de nuestras vidas compartimos esas alegrías y que hoy no se encuentran con nosotros.

Todos los años suceden terremotos, erupciones de volcanes o fuertes lluvias con pérdida de vidas y viviendas que afecta a muchas familias; pero ante estas situaciones es inútil la tristeza para el que es un observador; lo que requiere de nosotros es a solidaridad y el trabajo a favor de las personas afectadas

Así como hemos señalado que la felicidad es una vivencia del presente, la misma no puede ser entendida, disfrutada o vivida si no se han tenido momentos de tristeza, depresión, o pérdida. Los seres humanos requerimos vivir en una realidad contrastante para poder percibirla de manera más consciente e intensa.

La tristeza o la pérdida no son posibles sin que valoremos a las personas o eso que nos la causa o que se va. En definitiva podemos vivir sin grandes tristezas ni sufrimientos, pero eso requeriría de nosotros renunciar al amor.

Mirando hacia el pasado y meditando acerca de esos momentos difíciles, comprendo el gran aprendizaje que me han dado, además que esas experiencias son mejores que la indiferencia, porque mientras sufría me sentía vivo en el más intenso sentido de la palabra y no como un espectador abstraído de todo contacto con la realidad y las personas que me rodeaban.

Tanto los psiquiatras junguianos como los místicos ven en la vida del ser humano una suerte de ciclos en los que se nace y al concluirlos se “muere”, no en el sentido físico, sino en el sentido psicológico o espiritual. Pasar de la depresión a la “inflación” y de vuelta a la depresión, terminar una fase de la vida y comenzar otra.

Lo importante es no perder de vista a nuestros compañeros de viaje; todas esas personas con las que nos toca convivir día a día y que siguen a nuestro lado.

El otro día escuché una historia de una mujer judía que había sobrevivido al holocausto y comentaba que el día que la trasladaron al campo de concentración iba solamente acompañada de su hermano menor. Ya en el tren se dio cuenta de que su hermano no tenía zapatos. En esa circunstancia le dijo: ¿Eres estúpido? ¡Perdistes los zapatos!. Resultó que al llegar al campo, fueron separados y más nunca supo de él, porque le tocó la fila del exterminio inmediato. ....Al salir con vida del campamento se hizo una promesa: “Jamás le diré a alguna persona algo que, si fuere la última cosa que le dijera en su vida, le hiciere daño”.

Cuando estamos abajo debemos tener la esperanza de que “Dios al cerrar una puerta, abre una ventana”.  En la desesperación no nos queda más que orar: "De profundis clamo ad te Domine" (Desde las profundidades clamo por ti Señor).  Siempre podemos comenzar de nuevo, todos los días sale nuevamente el sol y con él, una nueva meta, una tarea que acometer para cumplir el objetivo primario: “ser cada día una mejor persona”, hasta el día que nos toque amanecer uno con Dios hasta la eternidad.

Hay que dar gracias a Dios por la vida, la salud y todas las bendiciones que nos ha dado, pero manteniendo siempre la “casa limpia”, la casa interior, libre de odios, sin cuentas por pagar o por cobrar, reconciliándonos con las demás personas a través del perdón  pedido y otorgado y el perdón hacia nosotros mismo, de manera que los que queden recuerden de nosotros un abrazo fuerte y cariñoso y esas últimas palabra que les hemos dicho: que los amamos profundamente y que volveremos a ser “uno” de nuevo con nuestro creador.

En esta Navidad les deseo que sus corazones palpiten intensamente, que se rían estruendosamente para que nos oigan en el otro lado, que sus ojos brillen más que las estrellas y que abracen con fuerza la esperanza y una fe indestructible en su capacidad de crear todos los días un mundo mejor.

Los quiero mucho.

Gonzalo Pérez Petersen.

viernes, 3 de diciembre de 2010

La Cortesía y la Felicidad:


La velocidad con que vivimos en este mundo moderno ha logrado que desechemos los modales y la cortesía que se han vuelto cada día más escasos.
La cortesía refiere a un comportamiento humano de buena manera y que se relaciona, además con las normas de etiqueta. La cortesía era vista como el apropiado comportamiento de las personas en la corte y que luego ha evolucionado modernamente hacia las normas de protocolo que se utilizan en el ámbito diplomático internacional.
Estas normas que pueden parecer ridículas, son de gran importancia debido a que en el mundo existe diversidad de costumbres y hábitos que hizo necesario la elaboración de una suerte de código común para evitar malos entendidos, producto del desconocimiento de un extranjero de las maneras propias de una cultura que le es desconocida. Por ejemplo, hay países en donde el espacio vital (el que nos separa de las demás personas) debe ser amplio, como es en el caso de los japoneses y por lo tanto sus saludos no conllevan un apretón de mano y mucho menos un beso; y por otra parte los árabes que aceptan un acercamiento significativo que los lleva hasta besarse dos veces en las mejillas entre hombres.
Todas estas normas son muy importantes para la convivencia humana debido a, que el saber cuando actuar como actuar, que decir, como decirlo, nos permite ser más acertados en el manejo de nuestras relaciones y más efectivos, pudiendo mantener un clima de respeto y cordialidad que es fundamental para las buenas relaciones humanas.
Las normas del trato personal que comienzan con los buenos días, por favor, gracias, abrirle la puerta u otro, ceder el paso, el no hablar en alta voz, no tirar la basura en el suelo, por su puesto complementadas con una sonrisa y tantas otras deferencias que hacen más grata nuestra vida y la de los demás.
Si vamos más allá veremos que las normas que existen en materia del tránsito automotor, para la navegación marítima y aérea, parten de este criterio de convivencia pero se constituyen en normas que garantizan la seguridad en estos contextos.
Las normas que arriba se han descrito y por las razones expresadas no pueden ser aplicadas de forma privilegiada a ninguna persona o grupo o género de personas, salvo en  los casos expresamente determinados, referidos a los vehículos de las autoridades policiales, los de emergencia, etc. Esto quiere decir que los que conducen un vehículo rústico, algunas mujeres, los taxistas, los motoristas, los conductores de autobuses ni los conductores de camiones, tienen derecho de preferencia de paso, sino cuando las normas así lo determinan.
Por estas razones, no quise utilizar la palabra Caballerosidad (que en su acepción original refería al actuar de una persona a caballo, en las épocas que disponer de este medio de transporte traía consigo un estatus social determinado, en comparación con los hidalgos o los plebeyos,  y que no es entendida o aplicada a las mujeres), puesto que considero que la cortesía no solo es un deber de todos, que ratifica una actitud de respeto, consideración, solidaridad y afecto hacia las demás personas, sino además una actitud necesaria para vivir en un entorno de mayor felicidad, que es un deber de todos los seres humanos.
Es mi juicio,  en un autobús, en el metro, en una sala de espera, debe tenerse una mayor consideración con una persona mayor (independiente de su genero), una persona con alguna discapacidad o alguna limitante circunstancial o permanente, según el caso, una mujer embarazada o con un niño en brazos, etc.; pero esta cortesía no debe ser solo por parte del hombre, sino de la mujer y más en los jóvenes. Una mujer que no se encuentre en alguno de los supuestos arriba señalados debe tener la cortesía correspondiente al igual que cualquier hombre. La cortesía debe practicarla las mujeres con las mujeres.
También es mi juicio que en aras de una supuesta liberación femenina, algunas damas han adquirido los  malos hábitos de los hombres, en todos sentido, incluyendo en la expresión verbal. Asombra escuchar conversaciones altisonantes entre mujeres que son similares a las que se escuchan entre obreros o camioneros (que tampoco son justificables).
Esto no excusa a los hombres de seguir practicando la caballerosidad que toda mujer merece en los ámbitos y contextos correspondientes y que las verdaderas damas corresponden generosamente con su feminidad. Los tiempos seguirán evolucionando y las normas y códigos de conductas se tendrán que adaptar a los tiempos, pero una actitud cortés enaltece a la persona que la vive y hace mucho más gratas la vida de los demás y por ende es importante para la felicidad.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

La Felicidad y la Tecnología:

La Tecnología es la manifestación más palpable de la humanidad, dirigida fundamentalmente al control del medio físico que nos rodea.

La tecnología no es buena ni mala per se; es en la forma que es usada que la hace más o menos perjudicial para el ser humano y en principio para los ecosistemas (ahora el riesgo pesa sobre el planeta y el espacio circundante).

La tecnología en su inmensa mayoría incide de alguna forma en los ecosistemas en los que se utiliza, ahora en ecosistemas que están al otro lado del planeta o en el aire o el mar que todos compartimos. Los ecosistema pueden recuperarse si la acción del hombre y su tecnología es circunstancial, incluyendo la de los indígenas más primitivos (también cuando existen desequilibrios graves en poblaciones de animales o vegetales o por la acción violenta de los elementos como maremotos, terremotos, volcanes, etc., se pueden producir alteraciones graves a los ecosistemas); a veces la recuperación, en estos últimos casos produce la creación de un nuevo ecosistema con nuevas especies o algunas de las anteriores que lograren una readaptación.

Imaginamos que la tecnología surgió el día que un homínido, primate, ancestro o no de nuestra especie tomó en sus manos una rama de un árbol y la usó para alcanzar o derribar un fruto. Podemos ver chimpancés que sin haber obtenido un grado universitario en alguna de las recientemente inventadas instituciones universitarias de Venezuela, utilizan piedras para romper nueces y ramas para extraer hormigas o miel para su alimentación. También vi en la TV un pájaro que usaba una piedra para romper huevos de otros animales, con lo cual la tecnología pudiere no ser un atributo inventado por el ser humano, sino copiado y perfeccionado, una vez que osó comer de la fruta prohibida.

Desde allí en adelante evolucionó lentamente (la edad de piedra algunos la estiman desde 6.000 hasta los 2.500 años A.C., salvo algunos hallazgos que remontan la edad de cobre más atrás de los inicialmente estimado) y recientemente con una velocidad vertiginosa que nos ha llevado, entre otras cosas, a disponer de una red de comunicación e información que nos homologa, en alguna forma, a todos los seres humanos, dentro y fuera del planeta.

La tecnología ha alargado la vida, en la mayoría de los casos (aún hoy se pude morir de médico) y mejora sensiblemente la calidad de vida a cada día mayor número de personas (excluyendo de manera importante a la gran mayoría de los pobladores de África) ; pero por otra parte nos ha puesto en la posición de poder exterminar toda la vida en el planeta (es posible que se salven los insectos, quienes probablemente, luego de una larga evolución recuperen el favor de Dios), además de que la tecnología o el quehacer del hombre está deteriorando todos los ecosistemas, de forma que, a mediano plazo, se puede provocar nuestra propia extinción como especie y esto sin contar que hemos creado una dependencia en la tecnología que pudiere llevarnos a una adaptabilidad tan específica, que haría imposible nuestra sobrevivencia sin élla (una base marciana sería el ejemplo más próximo de esta hipótesis).

La Felicidad en este contexto corre grave peligro.

Si bien la salud que nos puede garantizar, en muchos casos, la tecnología, nos permite el disfrute de la felicidad (imagínense a los reyes europeos, de no hace muchos años, con sus piernas hinchadas por el ácido úrico sin saber la razón de esa afección ni disponiendo de la colchicina para remediar el terrible dolor), el apego a demasiados bienes y ventajas tecnológicas puede ser contraproducente.

Al disponer hoy de medios de comunicación integrales (TV con 100 canales, internet y celulares) podemos pensar que tenemos mayor contacto e integración con otras personas, pero resulta en realidad en una forma de codependencia, con pérdida de la privacidad e intimidad que nos proporciona la solitud, poniendo en riesgo nuestra felicidad o condicionándola gravemente a esta nueva forma de relacionarnos con el resto de los seres humanos, incluso con aquellos que tenemos enfrente de nosotros mientras “nos comunicamos” y esto sin contar con la dudosa veracidad, banalización y excesiva superficialidad de los contenidos comunicacionales.

Llegamos a los extremos de tener mayor comunicación que con las personas que se sientan a la mesa a comer con nosotros. Y yo me pregunto: ¿Un joven entre 15 y 20 años podrá pasar una vacación tipo aventura por una semana sin disponer de ninguno de estos medios de comunicación? Probablemente, si lo aguanta, perdería el aprecio de por vida de quien lo haya obligado a hacerlo.

El ser humano no solo se relaciona a través del lenguaje verbal (imagino que alguien pensará que ahora existe la video llamada) o escrito, sino se relaciona también a través de los demás sentidos y en especial con el tacto (es fácil conocer personas traumatizadas por haber vivido en hogares con costumbre victorianas que consideraban “vulgar” las manifestaciones de afecto y el mostrar sentimientos en público). La falta de contacto físico (de diversas intensidades dependiendo de las personas) nos inhibe de compartir una experiencia no solo afectiva sino de armonización energética indispensable para la creación de vínculos permanentes con los que amamos y nos aman.

Se ha demostrado que el contacto inmediato (dentro de los 15 minutos siguientes) , de un recién nacido con su madre, crea un vínculo inmediato de conexión permanente, que resulta necesario para el desarrollo físico, psíquico y emocional del neonato.

Además, la felicidad parte de un proceso mental, emocional y espiritual que se origina en el interior de cada ser humano y es en esa búsqueda y comunicación interior  que podemos encontrar la verdadera comunidad que existe entre los seres humanos, la creación  y nuestro creador y por ende de la felicidad plena.

jueves, 18 de noviembre de 2010

La Cultura de Paz y sus Límites:

Ante la reciente provocación del gobierno de Nicaragua quien invadió una parte del territorio de Costa Rica que forma parte de una disputa territorial entre ambas naciones, sin que esto califique de justificada o no los derechos de ninguno de los dos países, se ha producido un hecho grave, no por la magnitud del suceso, sino en contra de quien se ejecutó el mismo.
El 21 de octubre pasado comenzaron las provocaciones por parte del Gobierno Nicaragüense, quien probablemente esté usando el expediente de la guerra para exacerbar el nacionalismo en su población con fines de mejorar el apoyo político de un gobierno dudosamente democrático.
No es comprensible que una instancia como la Organización de Estado Americanos (OEA), quien en menos de 24 horas fue capaz de tomar una decisión en contra de la expatriación forsoza del país (Honduras) del presidente Zelaya, que se realizó con el apoyo del Congreso y el Tribunal Supremo de ese país, sin dar margen a que los calificados de golpistas dieran explicaciones y con el agravante de que la resolución excluyó a ese país de su calidad de miembro de dicho organismo, sin que mediare ningún proceso en los términos exigido por las normas internacionales (sanción sumaria, sin procedimiento legal y sin derecho a la defensa). Independientemente de la antijuridicidad del caso hondureño, fue tan apresurada la decisión que no se han atrevido a echar marcha atrás, en gran parte por tratarse de un país pobre y pequeño, tanto que ni siquiera al término del mandato presidencial de Zelaya y realizada una elección popular, que nadie ha podido calificar de fraudulenta, no le permiten reingresar a dicho organismo.
La gravedad de esta conducta perniciosa de dicho organismo consagra una suerte de derecho a usufructuar el poder por parte, en este caso de Presidente Zelaya, cuando su período presidencial se venció. Eso sería equivalente a que un presidente sufriera una discapacidad total NO permanente (cayó en coma por un mes) dándole el derecho a quedarse en el cargo por el tiempo de suspensión de su ejercicio.
Esto demuestra el deplorable estado de dicho organismo, el cual podía tener muchos argumentos para desconocer al gobierno provisional de Roberto Micheletti, pero que no tiene autoridad jurídica para exigir la reinstauración de un presidente una vez vencido su mandato y luego de elegido democráticamente uno nuevo sin que haya existido ninguna denuncia válida que justifique el desconocimiento de la elección del Presidente Lobo.
En estas circunstancias, ese organismo defensor de los Presidentes y no de los países miembros, se tarda desde el 21 de octubre al 12 de noviembre para pedir a ambos países retirar sus tropas de la zona en disputa y que continúen las reuniones y negociaciones que se venían llevando a cabo con la presencia de representantes de dicho organismo. Tampoco se establecen las medidas que tomaría dicho organismo si Nicaragua desatiende la recomendación, que por los usos de esa diplomacia le hacen a ambos países, cuando Costa Rica abolió el ejército el 1° de diciembre de 1948, decisión que fue plasmada en su Constitución de 1949.
Costa Rica es considerada una de las democracias más consolidadas de América y de las más antigüas del mundo y que ha sido factor conciliatorio de procesos de paz en lationaamérica. En estas circunstancias no es comprensible que dicho organismo no haya actuado con mayor celeridad y contundencia. Puede verse como una tontería, pero esto seria equivalente a que una persona totalmente sana le diera una bofetada a una persona cuadrapléjica en una silla de ruedas. La indignación debería ser generalizada.
Pero no fue así, otra vez aplicaron la tesis del país pequeño en insignificante, con el agravante de la vergonzosa actuación de Venezuela (Bolivia tuvo algo de decoro y se abstuvo de votar), quien casi estuvo a punto de declararle la guerra a Colombia cuando realizó la incursión en territorio Ecuatoriano en la lucha en contra del grupo de las FARC liderado por Raúl Reyes y que se declaró dispuesta a enviar tropas a Bolivia o a Nicaragua en caso de una invasión o de golpe de estado.
La Cultura de Paz exige la tolerancia y la aceptación de los otros, en especial de aquellos que tiene visiones distintas y de una actitud decidida en la resolución pacífica de los conflictos; pero cuando una persona, entidad o país viola flagrantemente derechos humanos fundamentales, no podemos ser negligentes en la exigencia y en la acción de que dichos delitos sean perseguidos y juzgados, incluyendo a las personas que con su silencio o su omisión permiten que tales violaciones se materialicen o que sean revestidas de alguna forma de legalidad o legitimidad, aunque éllas no sean las que en las acciones materialicen dichas violaciones.
Nosotros tenemos el reto en Venezuela de buscar reconciliar posiciones con miras a reunificar un país que se ha intentado convertir en una nación de facciones que se excluyen mutuamente. Es correcto y viable que se pueda convivir en una sociedad en que haya personas que piensen distinto, pero si el pensamiento de un lado va dirigido a la destrucción de alguien o la violación de los derechos humanos fundamentales de una persona, u organización, estas actuaciones son inaceptables y no deben ser toleradas. La Cultura de Paz no puede ser ingenua ni aceptar por ejemplo que mi vecino propugne la discriminación de un grupo social por su religión o su pensamiento político, porque sería equivalente a aquellas personas que durante el régimen nazi “toleraban” que a sus vecinos de otra religión fueran expatriados en vagones de tren para ganado (esto en el supuesto de que no conocieran “la solución final”, pero aún así, no podían desconocer la leyes de pureza de raza).
Desmon Tutu, señala en su libro “Dios Tiene un Sueño”, el proceso que llevó a Suráfrica de pasar del Apartheit a un régimen democrático en el que se eliminaron las discriminaciones que habían sido establecidas “legalmente” y que en aras de sanar y reconstruir una nación, se buscó la reconciliación de las partes en conflicto, pero en ese proceso en el cual se pidió a muchas víctimas y a sus parientes, quienes sufrieron persecución, prisión, tortura y muerte, lograr esa reconciliación a través del perdón; pero esto solo fue posible cuando los culpables de estos delitos de lesa humanidad, en algunos casos, reconocieron públicamente los mismos en busca de perdón. La reconciliación de esa sociedad solo se logró a través del perdón pedido y otorgado. De otra forma, solo la justicia puede sanar las heridas infringidas. No podemos ser felices "tolerando" la desgracia de otros.

lunes, 8 de noviembre de 2010

La Felicidad y el asunto del “Filioque”:

La palabra “Filioque” viene del latín y significa “y el Hijo” y está referida al añadido que hizo la Iglesia Católica de Occidente (Concilio de Toledo 589 DC), al Credo de Nicea, es decir, a esa oración cuya autoría se le atribuye a los “Apóstoles” (aparentemente desde el siglo 4 DC), cuyo texto referido al Espiritu Santo decía: “Et Spiritum Sanctum, Dominum, et vivificatem: qui ex Patre procedit” (Y en el Espiritu Santo, el Señor, dador de vida, quien procede del Padre....”. Añadiendo que procede no solo del Padre sino también del Hijo.
Este cambio se fue esparciendo por Europa y en el Siglo III trató de eliminarlo de los cantos en la Misa el Papa León III; pero en el año 1014 fue adoptado por Roma (entiéndase la Iglesia de Occidente). Hoy por hoy los anglicanos y los protestantes están del lado de occidente.
De lado de los Ortodoxos (Iglesia Oriental), apareció Photios I (griego) quien fue Patriarca de Constantinopla desde al año 858 al 867 y del 877 al 886, quien se quejó del cambio y que sirvió, entre otras, de excusa, para la separación de la Iglesia, años después, y siguió siendo un obstáculo para los intentos futuros de reunificación.
La crítica surge del hecho de incluir algo que no estaba allí y es que el Espiritu Santo también proviene del Hijo. Esto para mí resulta absurdo, porque si creemos en el dogma de la Santísima Trinidad, creemos en que existe un solo y único Dios que se manifiesta en tres personas distintas el Padre, el Hijo y el Espiritu Santo. Si son tres pero en realidad una, que el Espíritu Santo provenga de una de Ellas de la otras dos, lo pone en un plano de dependencia o de procedencia, con lo cual no es lo mismo que la unidad de Dios.* Esto haría que tanto el credo original como el modificado se constituyan a su vez en herejías. Hacer tanto lío con una oración que ni siquiera es la que Cristo nos enseñó, es inútil e improductivo.
Ahora bien, estos aspectos teológicos que han dividido a la Iglesias Orientales y Occidentales de Cristo (hoy otros asuntos como la existencia del purgatorio, la autoridad Papal y otros temas de “profunda trascendencia”, como el culto a los iconos, que la Iglesia de Occidente se ha hecho de la vista gorda).
Por lo que podemos leer del nuevo testamento, Jesús de Nazaret no estaba dado al tema de interpretar las escrituras, tanto así que tuvieron, sus seguidores que escribir 4 libros con una doctrina sencilla, clara, llena de ejemplos y anécdotas y sobretodo plena de su vivencia (Él dijo que lo iban a matar y lo mataron, además de los milagros sobre la enfermedad, la muerte y la naturaleza, además del milagro del vino del que hablamos en otra entrada y lo más importante de todos esos libros, su resurrección).
Otra cosa que hizo fue enseñarnos a orar y nos bendijo con “El Padre Nuestro”, que gracias a Dios nadie ha cometido la estupidez de interpretar, además que a la hora de plantearnos como debíamos cumplir la voluntad de Dios lo dijo en palabras muy simples: “Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.” Por supuesto no necesitó de un concilio ecuménico para explicarnos el alcance de esas palabras.
Suelo señalar que el mensaje de Cristo tiene una simplicidad en su expresión y una complejidad en su aplicación, con lo cual considero que para el Señor era importante la calidad de nuestra actuaciones y las motivaciones que las impulsaban, no la interpretación filosófica implícita.
El Señor le dijo a Pedro: “Lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.” Por lo visto que la labor teológica ha consistido principalmente en atar y enredar las cosas en la tierra. Alguna razón tendrá la Virgen María de aparecércele a gente humilde e incluso con poco conocimiento para que puedan entender la simplicidad del mensaje. Todavía no conozco el primer Papa bendecido con una visita tan importante.
El cristianismo tiene un pilar fundamental y es el amor, detrás viene la paz.....La salvación no se encuentra en la retórica sino en el amor como vivencia diaria y permanente.
¿Cual puede ser la necesidad de un sacerdote que lucha día a día con la enfermedad, la pobreza, la desesperanza, el hambre o la violación reiterada y soberbia de los derechos humanos fundamentales de su feligresía?.
Cuando nuestros líderes religiosos utilizan sus razones para separar o dividir el “Cuerpo de Cristo”, o pretender que lo pueden hacer, están escuchando nuevamente a la culebra enrollada en el árbol con sus promesas de conocer los hilos del poder de Dios, comiendo la fruta prohibida, que no es más que pretender racionalizar la inmensidad del todo y no bastarnos lo que Dios mismo nos dijo sobre Si Mismo: “Ego Sum Qui Sum” ("Yo soy quien soy"). No se requiere otra explicación.
Cuando las personas, los grupos sociales, los países han podido satisfacer sus necesidades básicas y no tienen problemas o asuntos verdaderamente importantes o serios a que dedicarse, no les queda más que ocupase de intrascendencias, por no llamarlas de forma mas contundente. Ocupémonos de vivir realidades, enfrentar los retos verdaderos y útiles que se nos presentan, vivamos esos valores o creencias nobles que tenemos, con amor y encontraremos paz y felicidad a lo largo de todos el camino.
*La casa no se hace responsable del enredo Teológico del autor, ni de las herejías proferidas en este texto. La sanción de excomunión es personalísima.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La Felicidad y la Inteligencia

La inteligencia es determinante para vivir en felicidad.
Recientemente se ha cuestionado el paradigma de la Inteligencia Racional y se le pretende substituir por un nuevo paradigma que es el de la Inteligencia Emocional. La primera requiere de las personas habilidades particulares en especial el Racionamiento Inductivo y el Deductivo, con los cuales se puede llegar a conocer “la verdad” de manera “objetiva” o lograr la “abstracción” o el uso de la lógica.
En contraposición se habla de la Inteligencia Emocional que algunos señalan como la capacidad de reconocer y controlar las propias emociones para lograr ser exitoso en el manejo de las relaciones que se nos presentan.
Como se señaló en la entrada “La felicidad vs el Dualismo”, esta separación aparente de estas dos competencias conspiran en contra de la unidad real en que funcionan nuestros cerebros, y esta visión olvida que en realidad manejamos tres cerebros en uno, los cuales ejercen su actividad independientemente, al mismo tiempo y también coordinadamente.
Como también se señaló el proceso de evolución cerebral de los humanos nos hace tener en la base del mismo el llamado Cerebro Reptil, que es el encargado de las funciones más primitivas, que lo llamamos así por haberlo heredado de nuestros ancestros reptiles y que se ocupa de nuestras actividades rutinarias o instintivas; se dedica a la acción y vive totalmente ubicado en el presente.
La evolución lo que hizo no fue sustituir a este cerebro porque el mismo garantiza la supervivencia de la especie, pero le superpuso otro cerebro llamado por algunos Límbico (común a los mamíferos), que entre otras cosas maneja toda nuestra realidad emocional, el amor, el odio, la depresión, también la memoria que nos permite traer el pasado al presente; no es que el anterior carezca de memoria, pero es una memoria instintiva como la que está vinculada a las fobias y los miedos.
Por último, el proceso evolutivo, reconociendo la importancia de los dos anteriores, superpuso un tercer cerebro y que es llamado Neocortex (común en los mamíferos superiores), que es la parte superior y externa del cerebro, que como señalamos nos hace seres racionales y permite el manejo del desarrollo social avanzado y por supuesto responsable del uso de la capacidad de análisis, síntesis , razonamiento analógico y el pensamiento crítico y analítico, además del manejo de pensamiento inductivo y deductivo, arriba mencionado. Este cerebro permite adelantarnos a los acontecimientos y nos permite planificar y visualizar el futuro y traerlo al presente, haciendo uso de las experiencias y conocimientos adquiridos en el pasado.
En este escenario la inteligencia, en sentido lato, debe entender esta trilogía que a veces se manifiesta de forma independiente, pero en la mayoría de las ocasiones lo hace coordinada o simultáneamente.
Es cierto que no podemos limitar la inteligencia a lo racional, porque en definitiva los sentimientos y las emociones están siempre presentes y muchas veces engañan a nuestro intelecto o lo confunden, así como nuestro aspecto instintivo y primario, pero también es cierto que requerimos reconocer nuestros sentimientos para poderlos controlar o moderar, para lo cual debemos racionalizarlos de alguna forma y poderlos proyectar hacia el futuro de manera efectiva.
Si fuéramos del todo racional, nos veríamos en graves problema en el manejo de las relaciones humanas, pero si fuéremos todo emociones, no seríamos capaces manejarlas de manera positiva. La verdadera inteligencia logra reconocer ese equilibrio sin olvidar que tiene en lo más profundo de sí un piloto automático (Cerebro Reptilineo), que debe también ser disciplinado y corregido para que nos ayude en los nuevos retos de supervivencia que se nos presentan en el mundo de hoy.
Siempre digo que en mis oraciones encomiendo a los que carecen de inteligencia, porque están expuesto demasiado al fracaso y se les hace difícil encontrarse con la felicidad y con el agravante de que no son capaces de entender el por qué de sus tropiezos, siendo incapaces de adquirir el valioso aprendizaje que las experiencias negativas nos dan.
Sin embargo, coincido con los que han sostenido recientemente que si bien la inteligencia tiene un elemento determinantemente genético o hereditario, la misma se desarrolla con una buena nutrición durante la infancia y con técnicas de aprendizaje, sin que la edad nos impida seguir reforzándola (eso sí con mayor lentitud que en la infancia).Cuando me refiero al aprendizaje no solo me refiero al racional, porque las emociones se aprenden y enriquecen con la vivencia.
Tenemos que entender que el cerebro capitaliza los aprendizajes mediante la creación de nuevas conexiones nerviosas y ese proceso es idéntico para adquirir la habilidad física que requiere un deporte como para el desarrollo de una habilidad intelectual o emocional. Este proceso de creación de conexiones no es instantáneo, requiere tiempo y por esto tenemos que entender que la constancia es nuestra mejor aliada para este fin.
Por todo lo dicho, la felicidad aunque resulta una experiencia Límbica, requiere del reconocimiento de la razón y el instinto y la necesidad contínua de aprender de las experiencias racionales y emocionales para que se haga realidad en nuestras vidas.